Siempre fui una cultivadora ferviente de la amistad.-
Es la que nos redime cada día.-A ellos, mis amigos sin tiempos ni edades, les rindo mi homenaje.-
Estar escribiendo y no recordarlos, es como sentirme vacía.-
Escucharon mis alegrías, me dieron sonrisas, lloramos juntos, celebramos la vida y el amor.-
Cada uno con sus secretos y encantos particulares, con vivencias más o menos felices,con vidas prometedoras y dolores ocultos.-
Unos disfrutan cada día y otros subieron a ese largo tren, sin saber en qué estación van a bajar.-
Una de ellas, es la inolvidable Silvina Musnick.-La que todo lo sabía, con la que podías subir todos los escalones de la vida, volar por las cornizas o aterrizar de golpe ,con la más cruda realidad.-
Porque fue y es una presencia poderosa, nos hermanaron madrugadas y sueños, palabras y silencios, porque no puedo evitar rendirle mi homenaje.-
Voy a compartir uno de sus poemas que más amó.-
" La rosa y el Asombro"
Desarraigo la hiedra del esquema
y salgo a divagar por la memoria.-
En la temprana duda,
tropiezo con la espera,
--horas de azul y amanecer de alondras--
quiero el septiembre que guardé sin lunas
y al río que partió llevándose mis penas;
sin dejarme otro rastro que su cauce.-
Quiero el amancer que siendo
soy ahora.-
Este mirarme andar por la memoria
es renacer a la razón,
y enumerar eternidad nombrando asombro
--descubriendo colores en la rosa--
declararme en el alba; ser y escencia.-
Y en la insondable noche,
respirar estrellas.-
"A su memoria" 1944-2003
viernes, 29 de agosto de 2008
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1 comentario:
Bellísima poesía la de tu amiga, sentido homenaje y reconocimiento a su amistad, como siempre,muy bueno lo tuyo...y....adelante porque esto está muy bueno, no aflojes......Un beso grande: Pato Laborde.
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