Si leemos los diarios, hay muy pocas noticias que puedan alegrarnos.-
Desde la posible crisis mundial económica, que vendría de la mano de la caída de los mercados en Estados Unidos, hasta las catástrofes climatológicas, productos de la destrucción sistemática que ha ido haciendo el hombre, en el planeta.-
Accidentes fatales en las rutas.- Violencia cotidiana a travéz de asaltos, muertes.-
Aplicamos de nuevo la teoría del hombre por el hombre y de la destrucción que nosotros mismos vivimos diariamente.-
El hambre mundial, los niños desamparados y olvidados.- La desnutrición, la violación de todos sus derechos, etc.etc.-
Mientras que por otro lado, observamos grandes fortunas que se dilapidan en nombre de "nada".-
Millonarios que no saben qué hacer en la tierra y se les ocurre pagar sumas astronómicas para hacer un viajecito a la "luna".- La moda de hoy.- Viajar por este mundo y lo conocido no alcanza.-
Les propongo una tregua, les digo que este domingo gris en Buenos Aires con olor a luvia, merecen un poema de uno de los grandes de las letras argentinas, Jorge Luis Borges.-
Una Rosa
De las generaciones de las rosas
que en el fondo del tiempo se han perdido
quiero una que se salve del olvido,
una sin marca o signo entre las cosas
que fueron.- El destino me depara
este don de nombrar por vez primera
esa flor silenciosa, la postrera
rosa que Milton acercó a su cara,
sin verla.- Oh tú bermeja o amarilla
o blanca rosa de un jardín borrado,
deja mágicamente tu pasado
inmemorial y en este verso brilla,
oro, sangre o marfil o tenebrosa
como en sus manos, invisible rosa.-
domingo, 28 de septiembre de 2008
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