Es imposible recordar este día, sin vernos a nosotros mismos, corretenado por los patios de los colegios (que tienen un olor especial).-
Vernos con los guardapolvos blancos , cada uno en su época y con su modelo.-Algunos con muchas tablas delanteras, más grandes , más pequeñas, almidonados y glamorosos.-
Eso ya tenía para nosotras un placer especial.-En días como hoy, los que tenemos algunos años más y vivíamos en los pueblos, el mejor regalo era un "enorme ramo de flores".-
Mi primaria comenzó en Colonia Barge, provincia de Córdoba de la mano y el saber de la señorita, Nenucha Battaíni y después le siguio (aunque esta era señora) para nosotras siempre era "señorita
Gloria", allá en Isla Verde, Córdoba.-Que siendo jóven y hermosa se murió.- Todos abríamos enormemente los ojos porque no entendíamos por que si el día anterior nos dió clases, al otro no estuviese más.-Recuerdo que lloramos mucho.-
Más tarde y en Colonia La Catalana provincia de Santa Fe, en una escuela rural (una maestra para todos los grados) la señora Elda de Hidalgo.-Allí para mi terminó la escuela primaria, tan especial, en mesas exagonales verdes con sillas iguales y una casa de dos pisos, que en el campo no solíamos ver.-Arriba vivía la maestra y su familia.-Era bella y nueva esa escuela, nada que ver con las escuelitas rurales que vemos hoy, llenas de penurias, rotas y grises.-Esa era hermosa, nos gustaba ir y asomarnos a un mundo que imaginábamos especial, porque allí vivía quien nos enseñaba, la maestra.-
Luego ya en el secuandario o enseñanza media (como le dicen ahora) y en Berabevú, provincia de Santa Fe.-Nuestro maestro, Director, amigo, padre, Nestor Blaiotta.-
En el, resumo a todos los profesores que durante cinco años nos dieron su paciencia y saber, rindiéndole así mi homenaje en este día.-
Guardamos esa época de escuela primaria y secundaria y más aún en los pueblos, un recuerdo especial.-Sentíamos gran admiración por ellos, los respetábamos y como nos encontrábamos a diario, era fácil poder pasarlos a buscar por las mañanas para irnos caminando hacia el instituto.-
Surgía la charla amable, alegre, la sonrisa, las anécdotas y hasta he llegado a compartir con alguno de ellos, Teatro Independiente.-
Qué distinta era esa época, no se compara con la de hoy.-No había paros ni quejas por los salarios.-La consigna era trabajar y estudiar cada día más, aunque algunos como yo, debía tambien trabajar.-
Nada empañaba la enorme felicidad y el orugullo que significaba poder transitar por tan queridas aulas y aprender.-
Llegar a recibirnos era lo que más esperábamos, sentíamos que a partir de allí, nuestra vida comenzaría a cambiar para siempre.-Empezaba a tener un significado la palabra "futuro".-
Desde este humilde lugar que ocupo en el ciber espacio, les digo: Gracias por lo que me enseñaron, gracias por el amor, el sacrificio.-
jueves, 11 de septiembre de 2008
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