Por qué no contarte que me permití faltar.-Tomarme unos días para compartir con los seres queridos.- Asomarme a otra ciudad la hermosa Rosario, ver otros colores, participar de otras vivencias.-
Comprobar la enorme y preocupante sequía de esa zona bella y productiva que hoy es triste y de color amarillo-ocre.-
Los verdes de las barrancas a orrillas del Paraná, son pajonales que parecen descuidados.-Pero ocurre que la mano del hombre y el riego artificial no alcanza para paliar la falta de agua que no se produce desde hace casi tres meses.-
El planeta está descompensado, la tierra pareciera reclamar en sus distintas expresiones, el mal trato a la que fue sometida por el hombre.-
Siempre existe un espacio para reflexionar desde cualquier lugar donde nos encontremos.-
La sensibilidad que nos transita, florece y se despierta ante cualquier disparador interior o exterior, reacciona.-Nos motivamos con la posibilidad de comunicarnos transmitiendo lo vivido.-
Digo como una disculpa, por esa necesidad de ausencia sin permiso, que me tomé.-
Que tengas un buen día y no me hayas extrañado.-
lunes, 15 de septiembre de 2008
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1 comentario:
Todas las ausencias, son necesarias.... si no existieran, ¿sabríamos valorar las presencias?Seguro que no, por eso.... bienvenida tu ausencia, que además gracias a ella, podés reflexionar y llamar a la reflexión a mas de un habitante citadino, de la importancia de la lluvia, que desde el cemento parece siempre molesta, sin tener en cuenta de lo vital que es para todos, incluso para ellos, los habitantes de nuestra querida Buenos Aires.Un beso grande: Pato
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