En la vida de cada uno de nosotros, hay días y días.-
Unos son maravillosos de encuentros sorprendentes, de alegrías profundas e insospechadas.-
Donde cada palabra que emitimos o nos dicen, son un canto a la esperanza, la buena fe.-
En cambio hay otros en que parecen ser la más grande piedra con la que podamos tropezar.-
Es como si el planeta conspirara para escuchar palabras negativas o con tintes de agresividad.-
Abrís tu correo electrónico y allí también encontrás emails que no son los habituales.-Los que se comunicaron lo hicieron con el estado de ánimo que tenían traduciendo que no era el mejor.-
Levantás el teléfono y bueno lo que escuchás del otro lado, no es agradable.-
Por lo general cuando suena ese aparatito, uno espera que la voz que llegue del otro lado, traiga buenas noticias, voces queridas, amores olvidados (con deseos de volver)...............en fin lo bueno que tiene la vida.-
Cuando sucede esta cadena de desencuentros o choques de planetas uno se pregunta (yo me pregunto).- ¿Tendría que haberme quedado meditando todo el día?
Quizá esta situación, con visos de negatividad, es para que reflexionemos profundamente a cerca de nuestras actitudes cotidianas, de la manera en que nos comunicamos con los demás.-
En nuestra forma de dar y recibir.-Que nos preguntemos también cómo son los demás para con nosotros.- Qué esperamos de ellos.- ¿Son conocidos o amigos de verdad?.-
Si es así por que tántos desencuentros.-
Simplemente porque la vida es eso, un cúmulo de momentos maravillosos e inolvidables y otros no tántos.-
A sonreir y esperar entonces que mañana, sea mejor.-
martes, 30 de septiembre de 2008
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