Alejandra Limas Forner

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Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
Amo lo que hago y es desde hace años mi profesión.- Vivo en la Capital de los argentinos, aunque soy cordobesa y he transcurrido también muchos años en el interior de mi querido país.- Siempre vuelvo a mis lugares,a mis raíces (lo necesito).- Es un hábito reconocer los aromas de cada espacio que fui ocupando en mi vida.- Anduve muchos escenarios, conocí grandes personajes, trabajé con muchos profesionales de gran valía y reconocimiento.- Mi profesión me abrío las puertas de la vida.- A travéz de un micrófono y la palabra, pude ingresar a tántos e impensados lugares,conocer y comunicarme con oyentes maravillosos.- Expresar lo que mi espíritu sentía y lo que es mejor, transmitirlo.- Siento que la vida me hace felíz y me ha dado mucho.- Que el haber elegido esta maravillosa profesión de locutora y comunicadora, es el hallazgo más acertado de mis días.- Tengo tánto por contar, por decir, que intento a travéz de este sitio poder concretarlo.- Como dice el Gran Neruda, "amo las palabras".-Las necesito, las fagocito, me hago de ellas para dejarlas libres después y que así lleguen hasta donde la imaginación se acaba.-

martes, 28 de octubre de 2008

A cada instante podemos decir ¡Qué increíble!

Compartimos parte de nuestras vidas con seres que no conocimos nunca personalmente, pero sí a travéz de sus trabajos.- Esculturas, pinturas, grabados, escritos, voces que cantan o nos hablan desde un aparato de radio.- O caras que nos acompañan a diario a travéz de la televisión.-
Son sin que nos demos cuenta, como integrantes de nuestra familia.-
Qué mujer jóven, enamorada o simplemente necesitando una lectura que nos hablara directamente al corazón, no la leyó alguna vez.-
Ella es prolífica escritora paranaénse y se llama Poldy Bird o al menos así se presentó en todos sus escritos.-
A lo largo de mis años de radio y en las conducciones que solía hacer, me acompañó muchas veces y la compartí con los oyentes, emocionándonos juntos con cada una de sus palabras.- Cada uno tomaba lo que necesitaba de esos cuentos cortos y se enriquecía.-
Hoy esta mujer-mamá, está atravesando el más grande de sus dolores, como es la muerte de su única hija "Verónica", quien fuera en sus comienzos, su musa inspiradora.-
Y aunque este segmento les parezca largo, con el permiso de todos quiero rendirle mi homenaje, transcribiendo su "CARTA", Poldy Bird

"Por si no estoy cuando ya sepas leer con los ojos y con el corazón al mismo tiempo. Cuando te miro, Verónica, tan chiquita, tan redonda, con tu pelito de seda, haciendo morisquetas frente al espejo, soy feliz... y tengo miedo. Porque el miedo es un raro ingrediente de la felicidad, sobre todo de esta felicidad mía tan pulida, tan dulce, tan nueva. Ahora no lo entiendes, claro, tienes nada mas que un año, un añito que pregonas con tu índice en alto y una sonrisa de solo seis dientitos de conejo. Ahora tu mundo se reduce a los pajaritos de cartulina que papá colgó del techo de tu cuarto y el aire mueve constantemente para tu asombro y tu alegría. Y a la muñeca que buscando tu amistad solo encontró que te diviertas tirándola al suelo desde tu cuna. Y al muñeco de celuloide pintado de rosa que tiene campanas en la barriga y suena a gloria cuando lo mueves. Ah . . . tu mundo . . . tu mundo de sopa, de puré, de torpes balbuceos, de rodillas sucias de gatear por el piso, de chupetes, de pañales, de agua tomada con bombilla y verdaderas proezas para sacarle las perillas al televisor. Es un mundo chiquito, vigilado, seguro, con olor a colonia para bebes. Un mundo que cabe en la palma de tu mano gorda. Yo estoy en ese mundo, soy una enamorada de ese mundo. Sí, Verónica, ahora mamá esta. Lloras de noche y corre a tu cuarto, te acaricia la cabeza, te dice que vuelvas a dormite. Mama ya te conoce bien, sabe todo lo que te gusta y lo que no te gusta, y cuando pone sus ojos sobre ti, te estudia, te analiza, trata de comprenderte, de aprender cual es el camino que llega a tu corazón, para transitar siempre por el. Y ese es mi miedo. Hoy estoy aquí, tan cerca de ti, pensando la manera de hacerte feliz, segura de que a mi lado encontraras la dicha. Pero . . . ¿si me muero antes de que seas grande? ¿Y si me muero antes de poder responder a todas tus preguntas, antes de poder aclarar tus dudas, antes de poder secar las lagrimas de tus primeras desilusiones, esas que duelen tanto? No, no tengo que morirme, no quiero. Pero si me muero, quiero dejarte entre muchas cosas ( mi vida, mis sueños, mi inmenso amor por ti) una carta para que la leas con los ojos y con el corazón al mismo tiempo. Y sientas que estoy a tu lado, que estirando la mano puedes tocarme en el aire y afinando el oído puedes escuchar mi voz y mi risa (porque por sobre todas las cosas quiero que te acuerdes de mi risa . . .) Verónica, gorrión, esta es la carta: "A tu alrededor hay un mundo con todo lo que conoces, con todo lo que amas. Mas allá, un mundo grande, bello y peligroso, donde te espera todo lo que te hará mujer: el amor, el hombre, la decepción, la angustia, el llanto, la felicidad. Para entrar a ese mundo no uses cábalas, no cierres los ojos, pero tampoco los abras con la intención de ver todo lo malo, lo negativo, lo gris. No cierres tu corazón con siete llaves . . . pero tampoco lo dejes sin ninguna cerradura. No te guardes todo, pero no lo des todo. No pienses que los caminos son fáciles y te lances a andar con los pies desnudos, las manos abiertas y los ojos lavados con el agua de los arroyos limpios. Tienes que llevar algo para el viaje, para cualquier viaje que emprendas; un equipaje sencillo y necesario que te ayude y te proteja: la pequeña armadura de tu voluntad para recuperarte de las caídas, así ninguno de los golpes que recibas llegara a romper tu fe; la ternura, porque con la ternura se curan los pajaritos enfermos, se hace reír a los niños y se llena de alegría el corazón de los que queremos. Y lleva amor, mucho amor, para los que te amen y para los que te odien. Porque alguien te va a odiar, no sé quien y no sé por que . . . alguien te va a odiar sin motivos para odiarte, y el que odia, Verónica, no es malo . . . solamente esta enfermo. Recuerda que en tu mundo viejo y en tu camino nuevo tienes un amigo. Es un hombre que te conoce desde que naciste. Es un hombre que te quiere mas que a sí mismo y, aun no comprendiéndote, aun equivocado, siempre va a buscar lo mejor para ti, te va a proteger, te va a ayudar. Un hombre que hará por ti lo que sea necesario hacer y más! Un hombre que busca tu luz para iluminarse y busca tu risa para sentir que la vida no se ha vivido en vano. Un hombre que cuando eras chiquita te compro unos pajaritos de cartulina blanca y negra y los colgó del techo de tu cuarto con hilo de coser. Papa. Tu papá, Verónica. Puede ser que lo encuentres muy severo o demasiado intransigente . . . pero si tienes algún problema acércate a él y díselo. No hallaras mejor amigo que quien ha pasado noches en vela cuando estabas enferma y rezo por ti cuando ya había olvidado las palabras de las plegarias, y lloro de emoción la primera vez que lo llamaste "papá". Y, al fin, no quiero engañarte, decirte que te dejo en un mundo de rosas, ruiseñores y todas cosas bellas. . . Pero tu puedes hacer que tu corazón las invente y cuando lo lastime una espina, sepa que detrás de la espina esta el maravilloso milagro de una flor.-
Tu mamá"

2 comentarios:

Mariela Kuszczyc dijo...

Ale! Por dios! Que hermoso texto.. Me hizo emocionar! Y que loco la vueltas de la vida.. Poly escribiendole un día esto a su hija teniendo miedo de morirse ella antes que su hija, y ahora ella tiene que padecer este dolor de haber perdido a su hija..
Cada vez llego mas a la conclusión de que hay que disfrutar cada momento maravilloso que nos entrega la vida.. Y no cuestionar tanto los malos momentos.. Tratar de pasarlos de la mejor manera para que no nos opaquen los momentos hermosos. Y disfrutar y agradecer por las cosas bellas.. Uy.. me agarraste inspirada.. Bueno, ya charlaremos cuando nos veamos.. Te mando un besote y gracias por escribir y transcribir estas cosas.
Marie.

chichita dijo...

ando atrasada en leerte ale, , pero bueno leo lo de poli y recuerdo cuando aun sin ser mama , llore cuando leia "cartas para veronica" ese fascinante libro, una pena total, no me habia enterado . un besote rosarino,

chichita