Cada día nos dejamos oír menos.- Porque no tenemos tiempo, porque el teléfono es costoso.- A menos que sea el celular, todos andan por las calles como si hablaran solos, pero en realidad siempre con el minúsculo aparatito).-Careciendo de intimidad, son conversaciones de las que participamos (a veces azorados por las palabrotas que escuchamos) pero sin entender nada de nada.-
Por otro lado empleamos internet, pero en lugar de enviar un mail (que reemplaza a las viejas y añoradas cartas con sellos postales), recibimos cantidades de Power Point o PPS.- Ellos reemplazan las palabras que nos llevarían mucho tiempo sentados frente a la computadora.-
Y llegan de distintos tipos.- Con fotos de todos los países, flores preciosas, poemas, frases célebres o maravillosos trabajitos para que hagamos como deberes.- Que la mente todo lo puede (lo cual es cierto).- Que no debemos sufrir frente a las pérdidas diversas de la vida, "porque las cosas llegan y se van" y a tomarlo naturalemente sin dolores ni pesadumbres.-Ya sea el más grande de los amores, o la pérdida por muerte de un ser querido.-
Debemos abrir las ventanas y dejar partir, liberar, cambiar de hábitos, sonreir (aunque nuestro interior esté hecho pedazos) en fin, las recetas (si cabe esta palabra) para comportarnos ante cualquier situación que se nos presente.-
Cuando leo éstos mensajes que llegan y en cantidades impresionantes, me pregunto: ¿Por que son enviados?.- Porque como dicen te recuerdan y apelan a ésto que es más fácil o porque no hay palabras para compartir.-No tenemos la obligación de contar cómo estamos, qué nos pasa, si felices, si tristes.- Con grandes amores o con mucha soledad.- Yo agradezco que se tomen ese tiempo de poner mi dirección de mail, pero cuánto me gustaría que llegase un enorme y solo ¿Cómo estás?.- Te recuerdo, besos.-
martes, 7 de octubre de 2008
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