Uno va y viene por la vida y la vida va y viene por nosotros.-
Es tan normal este encuentro que no nos damos cuenta.- Es algo que ocurre desde que emitimos el primer suspiro fuera del seno materno.- Cuando dejamos ese lugarcito tan especial para todos los seres humanos y que nos unirá de por vida al ser que nos iluminó y nos la dió (junto a nuestro padre).-
Y empezamos a andar, a veces tropezamos más, otras menos.- Cuesta mantenerse en estado de "gracia".- La felecidad para mi es eso, un estado especial.- Creo que es difícil saber donde la encontramos (desgraciadamente para nosotros no se vende en ningún lugar y tampoco tiene un precio determinado), tiene valor.-
Cuánto luchamos por llegar a darle ese "valor".- Vamos dejando en el camino, inocencia, la piel, el brillo de los ojos, parte de la alegría y hasta frases que por siempre nos acompañaron.-
Por suerte para todos no es igual ese estado de felicidad.-
No siempre nos dirigimos en el mismo sentido.- ¿Se imaginan si así fuese?.- En algún momento de la vida chocaríamos y armaríamos un gigantesco lío.-
Para unos la felicidad es sentir que todo a tu alrededor está bien.- Tus seres queridos, tu casa, la profesión, el nivel económico.- Para mi esto sería el haberme realizado en algunos aspectos de la vida.-
La felicidad en cambio es diferente.- Es ese estado del alma en que se conjugan todos los verbos, sin olvidar ninguno.- Es como un estado levitante donde uno siente que dentro, en lo más profundo del ser está todo claro.- Que desde allí brota la claridad de nuestros días, la transparencia en su más pura concepción y una sensación de dulzura que nos acaricia de manera invisible permanentemente.-
Lo importante es permancer en ella y no siempre es fácil.-
Por eso "Es la Vida".- Tan grande, tán inexplicable, tan preciada y maravillosa.-
viernes, 14 de noviembre de 2008
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