Alejandra Limas Forner

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Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
Amo lo que hago y es desde hace años mi profesión.- Vivo en la Capital de los argentinos, aunque soy cordobesa y he transcurrido también muchos años en el interior de mi querido país.- Siempre vuelvo a mis lugares,a mis raíces (lo necesito).- Es un hábito reconocer los aromas de cada espacio que fui ocupando en mi vida.- Anduve muchos escenarios, conocí grandes personajes, trabajé con muchos profesionales de gran valía y reconocimiento.- Mi profesión me abrío las puertas de la vida.- A travéz de un micrófono y la palabra, pude ingresar a tántos e impensados lugares,conocer y comunicarme con oyentes maravillosos.- Expresar lo que mi espíritu sentía y lo que es mejor, transmitirlo.- Siento que la vida me hace felíz y me ha dado mucho.- Que el haber elegido esta maravillosa profesión de locutora y comunicadora, es el hallazgo más acertado de mis días.- Tengo tánto por contar, por decir, que intento a travéz de este sitio poder concretarlo.- Como dice el Gran Neruda, "amo las palabras".-Las necesito, las fagocito, me hago de ellas para dejarlas libres después y que así lleguen hasta donde la imaginación se acaba.-

martes, 18 de noviembre de 2008

Yo creo que veré un país mejor

Cuando nosotros creemos que todo se cae.- El país, la economía en el mundo entero y que lo que nos espera es un gigantesco caos, una encuentro informal me cambió la mirada.-
Me gusta mucho hablar, comunicarme, charlar con la gente, saber qué cosas sienten, qué piensan (creo que es deformación profesional) pero la aplico cada vez que puedo.-
Por eso saludo a los choferes de los micros que me llevan y traen a mi trabajo y siempre me sorprenden con sus opiniones y las charlas que por poco tiempo compartimos.-
Si se da, entablo conversaciones en las paradas de los colectivos, como lo hice noches pasadas.-
Había un jóven esperando como yo.- Lo más habitual es que nos quejemos por la impuntualidad en los horarios nocturnos.- Así comenzó la charla y seguimos por cómo se encuentra la ciudad, (a esa hora caótica en cuánto a la basura) y como nuestro transporte no llegaba nos seguimos haciendo mutua compañía.- Me contó que es "ballet parking" en un Hotel tradicional de Recoleta y además que tiene horarios rotativos que no lo convencen demasiado.- Está haciendo un curso intensivo sobre turismo y muy pronto dejará ese puesto por algo mejor.-
Le pregunté qué pensaba del país y de lo que se comenta que el próximo año será muy duro.-
Mientras charlábamos, estábamos mirando hacia varios lados para ver si los micros que esperábamos llegaban.- De pronto responde: "Mire a mi generación esto que se comenta no nos preocupa o al menos a mí, porque desde que tengo uso de razón siempre fue parecido".-
Recién allí lo miré bien y le pregunté cuántos años tenía y me dijo 21.-
Mi interior se regocijó porque dije ese es el futuro, ese jóven casi un chico me estaba dando una gran lección.-
Le dije claro que sí, vos tendrás la posibilidad de ver a nuestro país como "un gran páis" lo verás florecer y me alegra grandemente que sientas y pienses así.- Su respuesta era segura, esperanzada, inteligente.-
Confieso que esa noche me sentí felíz.- Porque sé que no todos estamos desesperanzados en este lado del planeta, que hay miradas jóvenes que creen y que harán un país mucho mejor, aunque para ello falte todavía.-
Recordé lo que me decía una Profesora en mi Colegio Secundario, Cuca Dalamagro.- Repetía "La esperanza siempre dá una flor".-

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