Alejandra Limas Forner

Mi foto
Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
Amo lo que hago y es desde hace años mi profesión.- Vivo en la Capital de los argentinos, aunque soy cordobesa y he transcurrido también muchos años en el interior de mi querido país.- Siempre vuelvo a mis lugares,a mis raíces (lo necesito).- Es un hábito reconocer los aromas de cada espacio que fui ocupando en mi vida.- Anduve muchos escenarios, conocí grandes personajes, trabajé con muchos profesionales de gran valía y reconocimiento.- Mi profesión me abrío las puertas de la vida.- A travéz de un micrófono y la palabra, pude ingresar a tántos e impensados lugares,conocer y comunicarme con oyentes maravillosos.- Expresar lo que mi espíritu sentía y lo que es mejor, transmitirlo.- Siento que la vida me hace felíz y me ha dado mucho.- Que el haber elegido esta maravillosa profesión de locutora y comunicadora, es el hallazgo más acertado de mis días.- Tengo tánto por contar, por decir, que intento a travéz de este sitio poder concretarlo.- Como dice el Gran Neruda, "amo las palabras".-Las necesito, las fagocito, me hago de ellas para dejarlas libres después y que así lleguen hasta donde la imaginación se acaba.-

domingo, 7 de diciembre de 2008

Me persigue tu sonrisa y alegría

Hoy es domingo, aquél día era sábado, pero ha quedado en mi como imborrable para el resto de mi vida.
No deseo ser necrológica, pero por favor déjenme dedicarle este comentario y el día.
Hace seis años (para mi fue ayer y a la vez hace "tánto tiempo").
Recuerdo su último y suave apretón de mano.- Espero a que me quedara sola (ella ya muy debil y deteriorada) mientras le acariciaba una mano me la tomó y apretó suavemente, como diciéndome sé que estás allí.
Luego de unas horas, nada más.

Fue así, no quiero entristecerme ni hacer de este blog, un encuentro con el dolor.- Muy por el contrario quiero seguir recordando esa alegría que siempre la acompañaba, aún en las circunstancias más negativas de la vida. Su risa amplia , sonora, contagiosa.
Siempre buscaba alguna anécdota de su ayer para compartirla y sinó la instaba a ello. Creo que a su lado aprendí a relatar con todos los detalles, así lo hacía. Aunque cada historia la había escuchado muchas veces, siempre era diferente, porque le iba agregando condimentos a medida que cumplía años.

Cuando iba a visitarla a Rosario (donde vivía) dormíamos en la misma habitación, era un placer. Regocijo para mi alma verla entrar en sueño tán plácidamente como un angelito.
Antes la gran charla. Reunía mi presente y todo mi pasado. Mi diccionario familiar, mi niñéz o lo de mi vida toda. Solíamos charlar y reir hasta altas horas de la madrugada, nunca nos faltaba la palabra, jamás nos aburríamos.

Siempre me acompaña, no la escucho ni veo físicamente, pero la siento permanentemente a mi lado. Hoy más que nunca le dije "Mami te amo" porque siempre será así. No hice misa, ni encendí velas como suelen hacer algunas personas. Compré un enorme ramo de jazmines (era su flor predilecta) y los coloqué cerca de su retrato que preside mi living. Cada día al entrar a casa, allí está ella con su eterna sonrisa como esperándo y diciéndome, "adelante hija, la vida espera y es muy bella".

No hay comentarios: