Para mi es una de las estaciones más lindas. ¿Será por qué nací en verano?
A pesar de las temperaturas elevadas, te amo verano. No quiero que te vayas. No dejes que nos invada esa estación intermedia "el otoño". ¿Sabés por qué?. Y el otoño trae esa estación que no quiero. El invierno. Ahí me convierto en cebolla, al ponerme camisetitas, pullovers, sacos, tapados. Al final, nadie puede llegar a mí, estoy tán esconcida, tan metida dentro de esos abrigos que no se ven mis formas.
Mi cabeza cubierta con gorros y también casi los ojos. Las manos enguantadas, la boca tapada con bufandas...................en fin, quién pude verme más allá de esas ropas.
Además decir a cada instante, digo: "Qué frío, no se aguanta, levantá la calefacción, cerrá bien cada una de las aberturas" y así sigo con ese lenguaje cuando llega el maldito invierno.
Por eso te pido, te ruego. ¡No te vayas verano!
Déjame seguir sintiéndome libre de ropaje, despojada y sensible. Si sólo has llegado en diciembre.
Son apenas tres meses y que son esos pocos días en la vida................
Me resisito, no quiero que te vayas. Intentaré guardarte dentro de mi, te espero al final de este año. No te olvides "VERANO! ...................No me dejes.
sábado, 21 de febrero de 2009
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