Alejandra Limas Forner

Mi foto
Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
Amo lo que hago y es desde hace años mi profesión.- Vivo en la Capital de los argentinos, aunque soy cordobesa y he transcurrido también muchos años en el interior de mi querido país.- Siempre vuelvo a mis lugares,a mis raíces (lo necesito).- Es un hábito reconocer los aromas de cada espacio que fui ocupando en mi vida.- Anduve muchos escenarios, conocí grandes personajes, trabajé con muchos profesionales de gran valía y reconocimiento.- Mi profesión me abrío las puertas de la vida.- A travéz de un micrófono y la palabra, pude ingresar a tántos e impensados lugares,conocer y comunicarme con oyentes maravillosos.- Expresar lo que mi espíritu sentía y lo que es mejor, transmitirlo.- Siento que la vida me hace felíz y me ha dado mucho.- Que el haber elegido esta maravillosa profesión de locutora y comunicadora, es el hallazgo más acertado de mis días.- Tengo tánto por contar, por decir, que intento a travéz de este sitio poder concretarlo.- Como dice el Gran Neruda, "amo las palabras".-Las necesito, las fagocito, me hago de ellas para dejarlas libres después y que así lleguen hasta donde la imaginación se acaba.-

sábado, 21 de febrero de 2009

Dejamos el verano

Para mi es una de las estaciones más lindas. ¿Será por qué nací en verano?
A pesar de las temperaturas elevadas, te amo verano. No quiero que te vayas. No dejes que nos invada esa estación intermedia "el otoño". ¿Sabés por qué?. Y el otoño trae esa estación que no quiero. El invierno. Ahí me convierto en cebolla, al ponerme camisetitas, pullovers, sacos, tapados. Al final, nadie puede llegar a mí, estoy tán esconcida, tan metida dentro de esos abrigos que no se ven mis formas.

Mi cabeza cubierta con gorros y también casi los ojos. Las manos enguantadas, la boca tapada con bufandas...................en fin, quién pude verme más allá de esas ropas.

Además decir a cada instante, digo: "Qué frío, no se aguanta, levantá la calefacción, cerrá bien cada una de las aberturas" y así sigo con ese lenguaje cuando llega el maldito invierno.

Por eso te pido, te ruego. ¡No te vayas verano!
Déjame seguir sintiéndome libre de ropaje, despojada y sensible. Si sólo has llegado en diciembre.
Son apenas tres meses y que son esos pocos días en la vida................
Me resisito, no quiero que te vayas. Intentaré guardarte dentro de mi, te espero al final de este año. No te olvides "VERANO! ...................No me dejes.

No hay comentarios: