La noche es realmente cruel y descarnada, en ella las miserias se ven a cada paso, en esta misteriosa y maravillosa Buenos Aires.
Cuando las sombras comienzan a cubrir la ciudad, aparecen las montañas de basura, que en minutos pasan a ser bolsas rotas, trapos revueltos, comida tirada, papeles por doquier. El desórden y la mugre dejan al descubierto la parte oscura de los seres que transitan las calles en búsqueda de algo para llevarse.
También de alguna manera,descubren lo que los otros consumimos, nuestro cotidiano hacer.
Todas las edades aparecen por esos lugares. Desde un chico que va empujando un carro junto a sus padres o hermanos, a un señor mayor que cansado y agobiado va acumulando cacharros en su vieja bicicleta, como si la misma fuera un cómo micro de dos plantas.
Duele ver a jóvenes hermosos, sucios, sin zapatillas, los cabellos revueltos, acercarse a un tacho de basura y buscar en él.
Otro señor, días pasados buscaba los desperdicios que quedan frente a la panadería del barrio revolviendo esas enormes bolsas negras, repletas de recortes de pan y "algo más".
Me dediqué a observarlo y ví que juntaba muy poquito, algo blanco casi imperceptible. Antes que se lo llevara a la boca (ante mi espanto) logré saber que eran recortes de queso de los sandwiches del día y aque a esa hora estarían ya en descomposición.
Casos como esos podría enumerar miles, uno más doloroso que otro.
Los que duermen en las calles. No importa ya el barrio (antes eran los emergentes).
Hoy da igual, donde los tome la noche. Cualquier portal, una vidriera que tenga una puerta hacia adentro. En "La Caja Nacional de Ahorro y Seguro", con un edificio que es una belleza e imponente, contrasta con quienes a sus piés cada noche duermen. Al menos una veintena de seres tirados de cualquier manera, sobre cartones, sobre el piso limpio, algún colchón deshilachado, trapos viejos.
Allí en la histórica "Plaza de los dos Congresos", sobre sus bancos se acumulan los huesos de otros tántos seres que no tienen, ni por qué ni para qué.
Frente al "Congreso Nacional", donde los políticos dicen hacer leyes para gobernarnos, buscar el binestar común de los Argentinos, la miseria camina de rodillas. Se enarbola en el mástil más alto, haciendo que los podamos ver en esas condiciones más que paupérrimas, miserables.
¿Hacia dónde miran señores gobernantes del país? ¿De qué mundo tán distinto vienen o creen venir, que nada les importa? ¿Por qué esta verguenza? ¿Esta indignidad en la que sumergen a una parte de nuestra gente? ¿Hasta dónde los llevará la ambición de poder? ¿Adónde nos llevarán ustedes, sin medidas que solucionen el hambre y la pobreza?
¿Dónde la educación y salud de todos?
Entérense es: Nuestro Derecho. Responderán antes o después por lo que han hecho a lo largo de todos éstos años, con nuestra querida Argentina.
Tánto hablan del bicentenario que pregunto: ¿Cómo vamos a llegar, así o más empobrecidos?
Si nó reaccionan y piensan de verdad en la gente (que somos el pueblo), no habrá manera de que lleguemos sin avergonzarnos del camino transitado.
Ojalá alguna vez, piensen que hay algo más que las ambiciones personales.
Una humilde Argentina.
domingo, 29 de marzo de 2009
martes, 24 de marzo de 2009
No debemos olvidar "En memoria de Pablo Horacio Osorio
Por aquél entonces, en el verano de 1976 se notaba en el ambiente un aire enrarecido.
Argentina estaba viviendo desde hacía un largo tiempo, cierta inestablidad política (a pesar de la democracia).
La Presidencia de María Estela Martínez de Perón, parecía estar pasando por unos de los momentos más críticos, desde que había asumido.
En las calles del país murmuraban y algunos llegaban a decir, no soportamos más esta inseguridad, esta violencia. La misma se originaba, una parte en el sector del gobierno que lideraba el denominado "brujo" José López Rega (represor de represores) y por otro lado el movimiento de la Juventud Peronista, que ya se le oponía como una fuerza poderosa e inteligente.
Más tarde los golpistas de siempre, fueron a las puertas de los cuarteles para ser escuchados por los militares de turno que no dudaron un instante en planificar la caída de la democracia (aunque tambalente), democracia al fin.
Así llegamos al día 24 de marzo de 1976, cuando el elicóptero Presidencial emprendió el vuelo de rutina hacia la Residencia de Olivos, para llevarse por largos años a un Presidente Constitucional (detenido en el mismo vuelo) y nos sumimos en la noche más larga y negra del país.
Años de dolor, atropellos, del sin por qué, vivimos todos los argentinos.
Era común por entonces los famosos "Comunicados de la Junta Militar", uno de los primeros decía enumerando las primeras acciones del nuevo gobierno:
Suspende la actividad política
Suspende los derechos de los trabajadores.
Interviene los sindicatos.
Prohíbe las huelgas.
Disuelve el Congreso.
Disuelve los partidos políticos.
Destituye la Corte Suprema de Justicia.
Interviene la CGT.
Interviene la Confederación General Económica (CGE).
Suspende la vigencia del Estatuto del Docente.
Clausura locales nocturnos.
Ordena el corte de pelo para los hombres.
Quema miles de libros y revistas considerados peligrosos.
Censura los medios de comunicación.
Se apodera de numerosos organismos.
Sólo éstos enunciados bastan para darnos real cuenta, de lo que vivimos los argentinos.
Sólo faltó que se dijera "Se le dará muerte, tortura y desaparición, a todo aquél que piense o se atreva e enfrentar nuestras ideas, sean a nó culpables o sospechosos de participar en algún acto de desobediencia de vida".
El horror estuvo en las calles, en los claustros estudiantiles, en los teatros, en las casas de familia.
La lista fue larga como interminable el dolor y la desaparición de tántos argentinos, inteligentes, capaces, de cualquier edad y religión.
Robaron niños, expropiaron y disfrutaron de las casas de los que ellos mismos detenían y luego mataban. Se enriquecieron ilícitamente y fueron casi los dueños totales de este territorio.
Conocimos de verdad el "terrorismo de estado".
Ellos se llevaron para siempre la identidad de nuestros compatriotas desaparecidos.
No hubo cadáveres, ni tumbas, donde llorar a los seres queridos. Sólo N.N. por doquier.
La locura de esas mentes enfermas, se llevaron también la vida de algunos extrajeros, como "Las Monjitas francesas", entre otros.
Fui testigo estando en Rosario de la provincia de Santa Fe. Padecí la desaparición de amigos queridos, de los vecinos (el hijo de la panadera del barrio) y tántos otros.
Padecí en forma directa junto a cuatro compañeros de trabajo, una madrugada del 20 de Junio "Día de la Bandera", un ataque de parapoliciales que no nos mataron, porque seguramente Dios resolvió que no era nuestro tiempo. Llegué a tener apoyado en mi frente un revólver y en medio de gritos, autos que hacían cola, nadie se atrevió a intervenir por el famoso y recordado (no te metás, por algo será).
Debemos tener "Memoria", para no volver a repetir los mismos errores que nos llevaron, en casi toda América del Sur a vivir, los tiempos más triste de la historia presente.
Que no se repita.
Argentina estaba viviendo desde hacía un largo tiempo, cierta inestablidad política (a pesar de la democracia).
La Presidencia de María Estela Martínez de Perón, parecía estar pasando por unos de los momentos más críticos, desde que había asumido.
En las calles del país murmuraban y algunos llegaban a decir, no soportamos más esta inseguridad, esta violencia. La misma se originaba, una parte en el sector del gobierno que lideraba el denominado "brujo" José López Rega (represor de represores) y por otro lado el movimiento de la Juventud Peronista, que ya se le oponía como una fuerza poderosa e inteligente.
Más tarde los golpistas de siempre, fueron a las puertas de los cuarteles para ser escuchados por los militares de turno que no dudaron un instante en planificar la caída de la democracia (aunque tambalente), democracia al fin.
Así llegamos al día 24 de marzo de 1976, cuando el elicóptero Presidencial emprendió el vuelo de rutina hacia la Residencia de Olivos, para llevarse por largos años a un Presidente Constitucional (detenido en el mismo vuelo) y nos sumimos en la noche más larga y negra del país.
Años de dolor, atropellos, del sin por qué, vivimos todos los argentinos.
Era común por entonces los famosos "Comunicados de la Junta Militar", uno de los primeros decía enumerando las primeras acciones del nuevo gobierno:
Suspende la actividad política
Suspende los derechos de los trabajadores.
Interviene los sindicatos.
Prohíbe las huelgas.
Disuelve el Congreso.
Disuelve los partidos políticos.
Destituye la Corte Suprema de Justicia.
Interviene la CGT.
Interviene la Confederación General Económica (CGE).
Suspende la vigencia del Estatuto del Docente.
Clausura locales nocturnos.
Ordena el corte de pelo para los hombres.
Quema miles de libros y revistas considerados peligrosos.
Censura los medios de comunicación.
Se apodera de numerosos organismos.
Sólo éstos enunciados bastan para darnos real cuenta, de lo que vivimos los argentinos.
Sólo faltó que se dijera "Se le dará muerte, tortura y desaparición, a todo aquél que piense o se atreva e enfrentar nuestras ideas, sean a nó culpables o sospechosos de participar en algún acto de desobediencia de vida".
El horror estuvo en las calles, en los claustros estudiantiles, en los teatros, en las casas de familia.
La lista fue larga como interminable el dolor y la desaparición de tántos argentinos, inteligentes, capaces, de cualquier edad y religión.
Robaron niños, expropiaron y disfrutaron de las casas de los que ellos mismos detenían y luego mataban. Se enriquecieron ilícitamente y fueron casi los dueños totales de este territorio.
Conocimos de verdad el "terrorismo de estado".
Ellos se llevaron para siempre la identidad de nuestros compatriotas desaparecidos.
No hubo cadáveres, ni tumbas, donde llorar a los seres queridos. Sólo N.N. por doquier.
La locura de esas mentes enfermas, se llevaron también la vida de algunos extrajeros, como "Las Monjitas francesas", entre otros.
Fui testigo estando en Rosario de la provincia de Santa Fe. Padecí la desaparición de amigos queridos, de los vecinos (el hijo de la panadera del barrio) y tántos otros.
Padecí en forma directa junto a cuatro compañeros de trabajo, una madrugada del 20 de Junio "Día de la Bandera", un ataque de parapoliciales que no nos mataron, porque seguramente Dios resolvió que no era nuestro tiempo. Llegué a tener apoyado en mi frente un revólver y en medio de gritos, autos que hacían cola, nadie se atrevió a intervenir por el famoso y recordado (no te metás, por algo será).
Debemos tener "Memoria", para no volver a repetir los mismos errores que nos llevaron, en casi toda América del Sur a vivir, los tiempos más triste de la historia presente.
Que no se repita.
domingo, 22 de marzo de 2009
La soledad y Buenos Aires
La soledad es eso. Estar allí en medio de una tarde de domingo (o un día cualquiera) en la nada.
La ausencia de los seres queridos. La palabra que muere silenciosa en los labios. Diálogos imaginarios, con esos amigos que echás de menos.
El amor más grande que sentiste a lo largo de la vida, se presenta como un largo fantasma que no escucha, no responde, no mira.
La soledad es siempre igual para algunos seres. Yo siento que la soledad de ésta gran ciudad, es la verdadera.
Acá los teléfonos tienen voz de máquinas contestadores. Los timbres no tienen sonidos que respondan. Los amigos deben darte el visto bueno para una visita o un mate compartido.
Vecinos que no existen. Son seres que apenas si levantan la vista del piso al ascensor, para no saludar ni esbozar una sonrisa. Los sin nombres, seres que pasan y pasan jugando cada uno su juego.
Y allí la computadora es mi gran amiga, la que recibe mis palabras y las transforma en lo que digo y siento, en ésto que leerás o nó, pero que queda aquí como testigo de esta sensación, hoy en domingo.
Elegí para compartir también con vos, a Sixto Pondal Ríos.
1907-1968. Argentino y tucumano. Guionista de cine, poeta, periodista, dramaturgo y productor.
De su libro "Rostros transparentes", estos versos.
X (décimo)
El mundo está vacío de ti.
De ti, desierto.
Detrás de la ventana
hay otro cielo
más pálido y pequeño.
Tú eras la medida
de todo.
Del paisaje,del tiempo y de la dicha.
Delantede mi ventana, el aire
ya no sostiene pájaros;
los árboles
tienen sombras más largas
y la primera estrella
apenas arde,
ahora que a mi lado,
no estando tú, no hay nadie.
Tu ausencia es una niebla
que entristece la tarde.
La ausencia de los seres queridos. La palabra que muere silenciosa en los labios. Diálogos imaginarios, con esos amigos que echás de menos.
El amor más grande que sentiste a lo largo de la vida, se presenta como un largo fantasma que no escucha, no responde, no mira.
La soledad es siempre igual para algunos seres. Yo siento que la soledad de ésta gran ciudad, es la verdadera.
Acá los teléfonos tienen voz de máquinas contestadores. Los timbres no tienen sonidos que respondan. Los amigos deben darte el visto bueno para una visita o un mate compartido.
Vecinos que no existen. Son seres que apenas si levantan la vista del piso al ascensor, para no saludar ni esbozar una sonrisa. Los sin nombres, seres que pasan y pasan jugando cada uno su juego.
Y allí la computadora es mi gran amiga, la que recibe mis palabras y las transforma en lo que digo y siento, en ésto que leerás o nó, pero que queda aquí como testigo de esta sensación, hoy en domingo.
Elegí para compartir también con vos, a Sixto Pondal Ríos.
1907-1968. Argentino y tucumano. Guionista de cine, poeta, periodista, dramaturgo y productor.
De su libro "Rostros transparentes", estos versos.
X (décimo)
El mundo está vacío de ti.
De ti, desierto.
Detrás de la ventana
hay otro cielo
más pálido y pequeño.
Tú eras la medida
de todo.
Del paisaje,del tiempo y de la dicha.
Delantede mi ventana, el aire
ya no sostiene pájaros;
los árboles
tienen sombras más largas
y la primera estrella
apenas arde,
ahora que a mi lado,
no estando tú, no hay nadie.
Tu ausencia es una niebla
que entristece la tarde.
sábado, 21 de marzo de 2009
"Me opuse y me opongo"
Todos los cortes que se realizaron en nuestro país me resultaron sin razón.
Sé que muchos dirán que es una forma de protesta válida y más aún en democracia.
Entiendo que es así y lo repetaría, si los que los realizan me respetaran a mí.
Yo soy pueblo. Trabajo, transito por las calles de mi ciudad, por las rutas del país.
Siempre que uno sale (ya sea por trabajo o placer) quiere llegar. También padezco las mismas viscisitudes que el resto de los habitantes de esta, mi querida Argentina.
Si los que llevan a cabo las medidas de fuerza, lo hacen razonablemente, me parece efectivo.
Cuando he tenido problemas de salarios en mi empleo, he realizado paro o quite de colaboración, pero no salí a las calles a cortarlas. El gremio al que pertenezco hizo a lo largo de éstos años, concentraciones a manera de protesta, por mejores salarios, reconocimientos de horas extras, mejoras en los convenios colectivos de trabajo. Fueron en algunas de las Plazas ya conocidas en Buenos Aires y clásicas e históricas como la Plaza de Mayo. El que quizo trabajar lo hizo (claro que los epítetos que se les dijo no fueron los más agradables pero "nadie prohibió que lo hiciera".
Ahora precisamente me refiero al corte de rutas que realizan los llamados "campesinos".
Someten a viajeros comunes, pasajeros en micros de larga distancia, al transporte que quiere y necesita trabajar para ganarse la vida como todos, a grandes colas de horas y horas y como si eso fueran poco, se atribuyen "Poder de Policía" y revisan camiones y cargas de diversos tipo.
¿Quiénes son estos señores? ¿Se creen los únicos dueños de la verdad? ¿Todo lo que hacen es lícito? ¿En nombre de qué? ¿De la pobreza? ¿Cuando les importó la pobreza, el hambre de los pueblos, los chicos que viven en poblados pequeños sin educación ni alimentación?.
Esos para "los señores" son pobres negros y vagos que no tienen ganas de trabajar. "Suelen decir que salgan a trabajar, ignorantes, se conforman con nada".
No hay trabajo (como aducen ahora). `´erquense entonces y digan, si quieren les doy leche, verduras, pollo. Nada, sólo les importa comprar como dijo el Señor Alfredo De Angeli, camionetas, cosechadoras, más campos, más , más, más.
Respetaría esa postura (la que tienen de cortes totales de rutas y de caos al que nos somenten) si dejaran de levantar sus cosechas, de llevarlas a los silos y acopiarlas para después ganar más.
Quemen las mismas "señores". Así como se queman las ilusiones de aquéllos camioneros que quieren trabajar llevando sus cargas para poder vivir, pagar las deudas contraídas, mantener familias.
Mientras ustedes siguen en las rutas protestando porque les tocan el bolsillo, acumulan granos y levantan cosechas con peones (que en la mayoría de los casos, cobran en negro o tienen sueldos paupérrimos) por ende las jubilaciones así serán después.
Dejo fuera de estos comentarios a los pequeños productores (que son los de abajo) y como siempre pueden pagar los platos rotos en el juego de la vida.
Ustedes no están allí, como quieren hacernos creer, por ellos y por los que se dedican a producir leche desde sus tambos.
Están allí porque les tocan los grandes capitales, que en éstos años de gobierno, sobre todo en los del ex Presidente Néstor Kirschner, hicieron diferencias económicas como jamás soñaron.
Endulzaron sus viejas costumbres de ambiciones desmedidas (tánto como las que le critican al gobierno hoy).
Si estuvieran en plenitud las Fuerzas Armadas, estarían golpeando la puerta de los cuarteles, como lo hicieron a lo largo de la historia del país.
Querían democracia, la tienen. ¿No es la que prefieren? Esperen las elecciones y en las urnas diriman sus cuestiones políticas y preferencias.
Así haremos el resto de los argentinos, en junio ó en octubre. Votaremos y allí se verá quiénes son los dueños de la verdad.
Aprendan señores arrendatarios de grandes latifundios, a ser democráticos y dejen que el resto de los argentinos sigamos la vida. La crisis económica será para todos. No será la primera vez, con la diferencia que ésta tiene ribetes mundiales y es más delicada.
Dejen de sumir al resto de la población en la deseperanza, en el desorden emocional, bánquense como lo hacemos nosotros.
No olviden que "existen, porque existimos nosotros como consumidores". Sus granos y productos se pudrirían en los silos sinó los compráramos y si las exportaciones estuvieran totalmente cerradas.
¡Déjennos vivir en paz!. Voten después.
Sé que muchos dirán que es una forma de protesta válida y más aún en democracia.
Entiendo que es así y lo repetaría, si los que los realizan me respetaran a mí.
Yo soy pueblo. Trabajo, transito por las calles de mi ciudad, por las rutas del país.
Siempre que uno sale (ya sea por trabajo o placer) quiere llegar. También padezco las mismas viscisitudes que el resto de los habitantes de esta, mi querida Argentina.
Si los que llevan a cabo las medidas de fuerza, lo hacen razonablemente, me parece efectivo.
Cuando he tenido problemas de salarios en mi empleo, he realizado paro o quite de colaboración, pero no salí a las calles a cortarlas. El gremio al que pertenezco hizo a lo largo de éstos años, concentraciones a manera de protesta, por mejores salarios, reconocimientos de horas extras, mejoras en los convenios colectivos de trabajo. Fueron en algunas de las Plazas ya conocidas en Buenos Aires y clásicas e históricas como la Plaza de Mayo. El que quizo trabajar lo hizo (claro que los epítetos que se les dijo no fueron los más agradables pero "nadie prohibió que lo hiciera".
Ahora precisamente me refiero al corte de rutas que realizan los llamados "campesinos".
Someten a viajeros comunes, pasajeros en micros de larga distancia, al transporte que quiere y necesita trabajar para ganarse la vida como todos, a grandes colas de horas y horas y como si eso fueran poco, se atribuyen "Poder de Policía" y revisan camiones y cargas de diversos tipo.
¿Quiénes son estos señores? ¿Se creen los únicos dueños de la verdad? ¿Todo lo que hacen es lícito? ¿En nombre de qué? ¿De la pobreza? ¿Cuando les importó la pobreza, el hambre de los pueblos, los chicos que viven en poblados pequeños sin educación ni alimentación?.
Esos para "los señores" son pobres negros y vagos que no tienen ganas de trabajar. "Suelen decir que salgan a trabajar, ignorantes, se conforman con nada".
No hay trabajo (como aducen ahora). `´erquense entonces y digan, si quieren les doy leche, verduras, pollo. Nada, sólo les importa comprar como dijo el Señor Alfredo De Angeli, camionetas, cosechadoras, más campos, más , más, más.
Respetaría esa postura (la que tienen de cortes totales de rutas y de caos al que nos somenten) si dejaran de levantar sus cosechas, de llevarlas a los silos y acopiarlas para después ganar más.
Quemen las mismas "señores". Así como se queman las ilusiones de aquéllos camioneros que quieren trabajar llevando sus cargas para poder vivir, pagar las deudas contraídas, mantener familias.
Mientras ustedes siguen en las rutas protestando porque les tocan el bolsillo, acumulan granos y levantan cosechas con peones (que en la mayoría de los casos, cobran en negro o tienen sueldos paupérrimos) por ende las jubilaciones así serán después.
Dejo fuera de estos comentarios a los pequeños productores (que son los de abajo) y como siempre pueden pagar los platos rotos en el juego de la vida.
Ustedes no están allí, como quieren hacernos creer, por ellos y por los que se dedican a producir leche desde sus tambos.
Están allí porque les tocan los grandes capitales, que en éstos años de gobierno, sobre todo en los del ex Presidente Néstor Kirschner, hicieron diferencias económicas como jamás soñaron.
Endulzaron sus viejas costumbres de ambiciones desmedidas (tánto como las que le critican al gobierno hoy).
Si estuvieran en plenitud las Fuerzas Armadas, estarían golpeando la puerta de los cuarteles, como lo hicieron a lo largo de la historia del país.
Querían democracia, la tienen. ¿No es la que prefieren? Esperen las elecciones y en las urnas diriman sus cuestiones políticas y preferencias.
Así haremos el resto de los argentinos, en junio ó en octubre. Votaremos y allí se verá quiénes son los dueños de la verdad.
Aprendan señores arrendatarios de grandes latifundios, a ser democráticos y dejen que el resto de los argentinos sigamos la vida. La crisis económica será para todos. No será la primera vez, con la diferencia que ésta tiene ribetes mundiales y es más delicada.
Dejen de sumir al resto de la población en la deseperanza, en el desorden emocional, bánquense como lo hacemos nosotros.
No olviden que "existen, porque existimos nosotros como consumidores". Sus granos y productos se pudrirían en los silos sinó los compráramos y si las exportaciones estuvieran totalmente cerradas.
¡Déjennos vivir en paz!. Voten después.
viernes, 20 de marzo de 2009
El vuelo de la vida
Si siempre los seres humanos acatúaramos así, el mundo sería otro.
Si la solidaridad estuviera presente en cada momento de la vida, la realidad que vive el mundo todo, no tendría lugar de ser.
Si nuestras manos se unieran para ser una sola, tan grande como el universo, nos sentiríamos menos solos y no notaríamos la indiferencia de la gente.
Por suerte en el medio científico no es así. Ayer un avión tendió sus alas para unir Buenos Aires con Chile, y ser un "sólo corazón".
Un niño de 11 años está en peligro de muerte, porque necesita un corazoncito nuevo y no hay donantes en el vecino país, de la edad de él y que reúna las condiciones para ser donante.
Cuando se preveía que la vida de ese niño corría el mayor de los peligros de muerte, Argentina y un grupo de médicos-savios, tomaron el "vuelo de la vida" para llevar todo lo que saben con respecto al corazón artificial que le prolongará la espera, mientras la familia desea se cumpla el milagro definitivo.
A altas horas de la noche se reunieron los médicos argentinos, para intercambiar conocimientos con sus pares chilenos y por fin mañana intervenir quirúrgicamente, para que ese corazón articial sea conectado al paciente y así le prolongue la vida a Felipe Cruzat.
Por suerte para la humanidad, la ciencia no tiene fronteras y puede hermanar conocimientos (como en este caso) sin otro objetivo, que mejorar y prolongar la vida.
En ese lugar acéptico no hay fronteras, sólo se percibe conocimiento al servicio del otro.
El otro sos vos, soy yo, es aquél que no conocemos, pero que cada día espera un milagro, el del amor "Universal".
Dios pondrá sus manos iluminando la de los doctores y la vida de Felipe.
Hará que alguna vez vuelva a jugar y correr como lo que es, un niño.
No olvidemos por favor a nuestro querido Hospital Público "Garraham", formador de médicos especializados y consecuentes con la vida.
Si la solidaridad estuviera presente en cada momento de la vida, la realidad que vive el mundo todo, no tendría lugar de ser.
Si nuestras manos se unieran para ser una sola, tan grande como el universo, nos sentiríamos menos solos y no notaríamos la indiferencia de la gente.
Por suerte en el medio científico no es así. Ayer un avión tendió sus alas para unir Buenos Aires con Chile, y ser un "sólo corazón".
Un niño de 11 años está en peligro de muerte, porque necesita un corazoncito nuevo y no hay donantes en el vecino país, de la edad de él y que reúna las condiciones para ser donante.
Cuando se preveía que la vida de ese niño corría el mayor de los peligros de muerte, Argentina y un grupo de médicos-savios, tomaron el "vuelo de la vida" para llevar todo lo que saben con respecto al corazón artificial que le prolongará la espera, mientras la familia desea se cumpla el milagro definitivo.
A altas horas de la noche se reunieron los médicos argentinos, para intercambiar conocimientos con sus pares chilenos y por fin mañana intervenir quirúrgicamente, para que ese corazón articial sea conectado al paciente y así le prolongue la vida a Felipe Cruzat.
Por suerte para la humanidad, la ciencia no tiene fronteras y puede hermanar conocimientos (como en este caso) sin otro objetivo, que mejorar y prolongar la vida.
En ese lugar acéptico no hay fronteras, sólo se percibe conocimiento al servicio del otro.
El otro sos vos, soy yo, es aquél que no conocemos, pero que cada día espera un milagro, el del amor "Universal".
Dios pondrá sus manos iluminando la de los doctores y la vida de Felipe.
Hará que alguna vez vuelva a jugar y correr como lo que es, un niño.
No olvidemos por favor a nuestro querido Hospital Público "Garraham", formador de médicos especializados y consecuentes con la vida.
lunes, 16 de marzo de 2009
Simplemente, la vida
Para comunicarme con vos, elegí titular de esa manera.
Es que lo cotidiano nos pasa, a veces tán rápidamente e inadvertido, que sobrevolamos los días.
En medio de tánta locura que nos ofrece la ciudad. El ritmo, lo que acontece en el mundo,es tán arrolador, que nos resulta difícil deternos a pensar, meditar, sentirnos. Preguntarnos realmente qué es lo que queremos lograr, lo que prentendemos para nosotros, hacia dónde vamos.
Tengamos los años que tengamos siempre hay un lugar para conocer, un conocimiento para incorporar y el tiempo, para aquéllo que que aún no conseguimos.
El espíritu no cumple años, siempre es inquieto, atento, investigador, ágil, sonriente.
Por lo general no nos escuchamos, no dejamos que él salga y se manifieste en su totalidad. Estamos temerosos por "SER" , tal como sentimos.
Entonces, nos subimos a la escalera de las negatividades, cambiamos el humor, no sonreímos, sufrimos angustias, desánimos y terminamos en el sillón del psicoanalista.
En esa carrera que es la vida, le imprimos gran velocidad sin saber si la dirección es la correcta.
Si el camino o atajo que hemos tomado, nos llevará al lugarcito de paz que se necesita para aprender a disfrutar.
Cada uno a su manera y de distintas cosas, pero disfrutar al fin. Por que sinó: ¿Qué es la vida?
Un cúmulo de días sin sentido, un transcurrir sin esperanzas, un sin para qué, la nada.
Y puedo decirte amiga, amigo: "La vida es un gran y misterioso interrogante".
"Una flor con, perfumes exquisitos y envolventes".
"Un elixir embriagador".
"Un interminable y explendoroso amanecer".
"LA VIDA!
Es que lo cotidiano nos pasa, a veces tán rápidamente e inadvertido, que sobrevolamos los días.
En medio de tánta locura que nos ofrece la ciudad. El ritmo, lo que acontece en el mundo,es tán arrolador, que nos resulta difícil deternos a pensar, meditar, sentirnos. Preguntarnos realmente qué es lo que queremos lograr, lo que prentendemos para nosotros, hacia dónde vamos.
Tengamos los años que tengamos siempre hay un lugar para conocer, un conocimiento para incorporar y el tiempo, para aquéllo que que aún no conseguimos.
El espíritu no cumple años, siempre es inquieto, atento, investigador, ágil, sonriente.
Por lo general no nos escuchamos, no dejamos que él salga y se manifieste en su totalidad. Estamos temerosos por "SER" , tal como sentimos.
Entonces, nos subimos a la escalera de las negatividades, cambiamos el humor, no sonreímos, sufrimos angustias, desánimos y terminamos en el sillón del psicoanalista.
En esa carrera que es la vida, le imprimos gran velocidad sin saber si la dirección es la correcta.
Si el camino o atajo que hemos tomado, nos llevará al lugarcito de paz que se necesita para aprender a disfrutar.
Cada uno a su manera y de distintas cosas, pero disfrutar al fin. Por que sinó: ¿Qué es la vida?
Un cúmulo de días sin sentido, un transcurrir sin esperanzas, un sin para qué, la nada.
Y puedo decirte amiga, amigo: "La vida es un gran y misterioso interrogante".
"Una flor con, perfumes exquisitos y envolventes".
"Un elixir embriagador".
"Un interminable y explendoroso amanecer".
"LA VIDA!
domingo, 8 de marzo de 2009
"Día de la Mujer"
Escribir sobre nosotras, parece fácil pero no lo es tánto. Acuden a la mente (mi madre) y las grandes mujeres de la historia. Hoy quiero dedicarle este humilde escrito a las "otras".
A esas que cada día salen a pelear la vida con todo. Muchos hijos, una casa y el trabajo (cuando hay).
A esas mujeres que no conozco y que pelean desde humildes lugares, codo a codo con la pobreza, con el alma para salvar a sus hijos de las garras de la droga.
A esas madres, que lloran como si fuese un desgarro, porque no quiere que sus hijos sean ladrones "yo no quiero que sean eso, los parí y eduqué para otra cosa".
A las mujeres que pierden en las calles todos los días la dignidad cuando se prostituyen.
A las que están discriminadas, por el color, por los kilos que pesan, por la religión o por si es madre soltera.
A las que sufren maltrato familiar y no son escuchadas. A las que son violadas día a día en distintas calles del país.
A la empleada que ayuda en los quehaceres domésticos, esa que viene a nuestra casa y con amor, ayuda a que nuestro hogar esté mejor, a crezcan nuestros hijos y nada les falte mientras nosotras estamos afuera haciendo otras tareas.
A la que está en el campo, a esa que (no es la dueña) sino la que ayuda al peón como esposa y no tiene horas, ni feriados, ni domingos.
A esa que enseña como maestra en medio del bosque en lugares inóspitos siendo todo a la vez.
Médica, madre, amiga, cocinera, hermana.
A las que no pudieron lograr en la vida lo que soñaron ser.
También a las que luchan con los salarios. A las ignorantes de la tierra (no los quedó otra en la vida), no supieron ni tuvieron cómo.
A vos mujer de aquí y allá. De este lado del planeta y del otro.
A vos mi igual , mi hermana.
¡Felíz día!
A esas que cada día salen a pelear la vida con todo. Muchos hijos, una casa y el trabajo (cuando hay).
A esas mujeres que no conozco y que pelean desde humildes lugares, codo a codo con la pobreza, con el alma para salvar a sus hijos de las garras de la droga.
A esas madres, que lloran como si fuese un desgarro, porque no quiere que sus hijos sean ladrones "yo no quiero que sean eso, los parí y eduqué para otra cosa".
A las mujeres que pierden en las calles todos los días la dignidad cuando se prostituyen.
A las que están discriminadas, por el color, por los kilos que pesan, por la religión o por si es madre soltera.
A las que sufren maltrato familiar y no son escuchadas. A las que son violadas día a día en distintas calles del país.
A la empleada que ayuda en los quehaceres domésticos, esa que viene a nuestra casa y con amor, ayuda a que nuestro hogar esté mejor, a crezcan nuestros hijos y nada les falte mientras nosotras estamos afuera haciendo otras tareas.
A la que está en el campo, a esa que (no es la dueña) sino la que ayuda al peón como esposa y no tiene horas, ni feriados, ni domingos.
A esa que enseña como maestra en medio del bosque en lugares inóspitos siendo todo a la vez.
Médica, madre, amiga, cocinera, hermana.
A las que no pudieron lograr en la vida lo que soñaron ser.
También a las que luchan con los salarios. A las ignorantes de la tierra (no los quedó otra en la vida), no supieron ni tuvieron cómo.
A vos mujer de aquí y allá. De este lado del planeta y del otro.
A vos mi igual , mi hermana.
¡Felíz día!
jueves, 5 de marzo de 2009
¡Viva La Radio!
Es verdad que hoy no sé como comezar. Qué hacer con tántos sentimientos como los que tengo y qué hacer para hilvanarlos con delicadeza, honrando la vida y las historias cotidianas que nos alcanzan a los seres humanos.
Para explicar que solemos tener en ella, encuentros radiales inexplicables.
Soy locutora ya lo sabés y lo que sale de ese aparatito para mí, aún hoy es magia pura. Más todavía, es la gran caja de resonancia donde se encuentran todas las historias que vivimos.
Hoy, exactamente hoy ese programa (de mi emisora preferida) cumple años, veinticuatro.
Su conductor es muy especial, lo que nos trasunta en cada una de las emisiones, es un espíritu sensitivo, con gran calidéz y calidad, transportándonos a lugares insospechados.
Con una gran producción, Rony Vargas logra despertar en los oyentes las emociones más escondidas.
Eso me pasó hoy, cuando recordó a su Locutora de años, a quien lo acompañó con la sensibilidad necesaria y sapiencia que requiere el conductor.
Ella sabía interpretar lo que leía y decía al aire. Además tenía gran facilidad para los idiomas, en especial el francés. Entre sus canciones preferidas (es la que creo yo) sin haber hablado nunca con ella, ni conocerla personalmente, la identificaba.
En el recuerdo simpre está presente y es de Jacques Brel, "Ne me quitte pas". Transcribo la letra porque es única. Explica esos estados de la vida, que sólo puede entenderse así.
No me dejes
Hay que olvidar
Todo se puede olvidar
Lo que ya se fue
Olvidar el tiempo
De los malos entendidos
Y el tiempo perdido
Para aclararlos
Olvidar esas horas
Que mataban a veces
A golpes de porqués
al corazón de la felicidad.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.
Yo te ofreceré
perlas de lluvia
venidas de países
donde no llueve.
Yo escarbaré la tierra
Hasta después de mi muerte
Para cubrir tu cuerpo
De oro y de luz
Yo haré un reino
Donde el amor será rey
Donde el amor será ley
Donde tu serás reina.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
Yo te inventaré
Palabras locas
Que tu comprenderás
Yo te hablaré
De esos amantes
Que han visto por dos veces
Arder sus corazones.
Yo te contaré
La historia de un rey
Que murió por no haber
Podido encontrarte.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
Se ha visto a menudo
Resurgir el fuego
Del antiguo volcán
Que se creía demasiado viejo.
Existen tierras quemadas
Que dan más trigo
que un mejor abril
Y cuando viene la noche
para que un cielo arda
El rojo y el negro
¿Acaso no se unen?
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
No voy a llorar
No voy a hablar
Yo me ocultaré
Para mirarte
bailar y sonreír
Y escucharte
cantar y después reír
Déjame volverme
La sombra de tu sombra
La sombra de tu mano
La sombra de tu perro
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.
Esa era la canción que amaba la inolvidable Norma Quartino. Su intuición especial la llevó a hacerla suya, sin saber que tempranamente partiría para decirla, cantarla y locutarla, en un lugar celeste, verde, violeta, naranja.
Allá donde se juntan las luces de todos los planetas. Donde el "Arco Iris" brilla más y más y más..................................
Para explicar que solemos tener en ella, encuentros radiales inexplicables.
Soy locutora ya lo sabés y lo que sale de ese aparatito para mí, aún hoy es magia pura. Más todavía, es la gran caja de resonancia donde se encuentran todas las historias que vivimos.
Hoy, exactamente hoy ese programa (de mi emisora preferida) cumple años, veinticuatro.
Su conductor es muy especial, lo que nos trasunta en cada una de las emisiones, es un espíritu sensitivo, con gran calidéz y calidad, transportándonos a lugares insospechados.
Con una gran producción, Rony Vargas logra despertar en los oyentes las emociones más escondidas.
Eso me pasó hoy, cuando recordó a su Locutora de años, a quien lo acompañó con la sensibilidad necesaria y sapiencia que requiere el conductor.
Ella sabía interpretar lo que leía y decía al aire. Además tenía gran facilidad para los idiomas, en especial el francés. Entre sus canciones preferidas (es la que creo yo) sin haber hablado nunca con ella, ni conocerla personalmente, la identificaba.
En el recuerdo simpre está presente y es de Jacques Brel, "Ne me quitte pas". Transcribo la letra porque es única. Explica esos estados de la vida, que sólo puede entenderse así.
No me dejes
Hay que olvidar
Todo se puede olvidar
Lo que ya se fue
Olvidar el tiempo
De los malos entendidos
Y el tiempo perdido
Para aclararlos
Olvidar esas horas
Que mataban a veces
A golpes de porqués
al corazón de la felicidad.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.
Yo te ofreceré
perlas de lluvia
venidas de países
donde no llueve.
Yo escarbaré la tierra
Hasta después de mi muerte
Para cubrir tu cuerpo
De oro y de luz
Yo haré un reino
Donde el amor será rey
Donde el amor será ley
Donde tu serás reina.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
Yo te inventaré
Palabras locas
Que tu comprenderás
Yo te hablaré
De esos amantes
Que han visto por dos veces
Arder sus corazones.
Yo te contaré
La historia de un rey
Que murió por no haber
Podido encontrarte.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
Se ha visto a menudo
Resurgir el fuego
Del antiguo volcán
Que se creía demasiado viejo.
Existen tierras quemadas
Que dan más trigo
que un mejor abril
Y cuando viene la noche
para que un cielo arda
El rojo y el negro
¿Acaso no se unen?
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
No voy a llorar
No voy a hablar
Yo me ocultaré
Para mirarte
bailar y sonreír
Y escucharte
cantar y después reír
Déjame volverme
La sombra de tu sombra
La sombra de tu mano
La sombra de tu perro
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.
Esa era la canción que amaba la inolvidable Norma Quartino. Su intuición especial la llevó a hacerla suya, sin saber que tempranamente partiría para decirla, cantarla y locutarla, en un lugar celeste, verde, violeta, naranja.
Allá donde se juntan las luces de todos los planetas. Donde el "Arco Iris" brilla más y más y más..................................
domingo, 1 de marzo de 2009
"El otro lado de las cosas"
Quiero poner su nombre grande y repetirlo, lo merece. "Mario Techera", grabalo, Mario Techera.
El niño-hombre que vendió sus patos para poder comprar sus útiles y estudiar.
Parece demagógico mencionarlo, tomarle fotos y publicarlas en los diarios. Hacerle notas en televisión, pero nó. Hoy cuando los chicos de catorce años (como él), te roban en el mejor de los casos o te matan (en el peor) o bien se dedican a conseguir "paco", Mario quiere ir a la Escuela.
Vive en una villa de Berazategui, tiene los ojos llenos de ternura y una mirada tímida con un decir suave, que a uno lo llena de ternura y admiración.
Su papá un hombre mayor, sufrido. Conserva en su boca sólo dos dientes, (la marca dolorosa de la pobreza), mas su mente es lúcida y capáz de indicarle con amor a su hijo, "que debe estudiar para ser algo más de lo que él ha sido en la vida".
Creo que aquéllos que de alguna manera hemos conocido la pobreza, los que que como Mario hicimos esfuerzos por ser "un poquito más en la vida", entendemos la maginitud de este caso que por suerte llegamos a conocer.
Me crié en el campo y tuve animalitos de todo tipo. Cuando se es chico, uno juega con ellos mientras crecen sin entender demasiado cual ha de ser el destino de los mismos. Más que nadie entendí la tristeza de su voz cuando dijo: "yo no los quería vender" pero tuve que hacerlo.
Le digo a los chicos, que por favor, vayan a la escuela..............sinó "después no se puede volver".
Extraña y simple su explicación pero a la vez abarcativa, para los que ya tenemos unos cuántos años más.
"Ese después no se puede volver", tiene otro significado mucho más amplio. Es que ciertamente en la vida, a veces resulta imposible volver.
Volver de los imposibles, volver de la ignorancia, del que me importa (que suele arraigarse en algunas mentes cerradas).
Del no amor, de la violencia cotidiana, de la falta de afectos, volver a la edad de la inocencia.
Por eso mi emoción y admiración a "ese hombre de 14 años" que en éstos días violentos del siglo XXI, con quince patos y su venta, nos dió el gran ejemplo y afianzó la esperanza.
"SALUD, MARIO TECHERA" para que no te olvidemos.
El niño-hombre que vendió sus patos para poder comprar sus útiles y estudiar.
Parece demagógico mencionarlo, tomarle fotos y publicarlas en los diarios. Hacerle notas en televisión, pero nó. Hoy cuando los chicos de catorce años (como él), te roban en el mejor de los casos o te matan (en el peor) o bien se dedican a conseguir "paco", Mario quiere ir a la Escuela.
Vive en una villa de Berazategui, tiene los ojos llenos de ternura y una mirada tímida con un decir suave, que a uno lo llena de ternura y admiración.
Su papá un hombre mayor, sufrido. Conserva en su boca sólo dos dientes, (la marca dolorosa de la pobreza), mas su mente es lúcida y capáz de indicarle con amor a su hijo, "que debe estudiar para ser algo más de lo que él ha sido en la vida".
Creo que aquéllos que de alguna manera hemos conocido la pobreza, los que que como Mario hicimos esfuerzos por ser "un poquito más en la vida", entendemos la maginitud de este caso que por suerte llegamos a conocer.
Me crié en el campo y tuve animalitos de todo tipo. Cuando se es chico, uno juega con ellos mientras crecen sin entender demasiado cual ha de ser el destino de los mismos. Más que nadie entendí la tristeza de su voz cuando dijo: "yo no los quería vender" pero tuve que hacerlo.
Le digo a los chicos, que por favor, vayan a la escuela..............sinó "después no se puede volver".
Extraña y simple su explicación pero a la vez abarcativa, para los que ya tenemos unos cuántos años más.
"Ese después no se puede volver", tiene otro significado mucho más amplio. Es que ciertamente en la vida, a veces resulta imposible volver.
Volver de los imposibles, volver de la ignorancia, del que me importa (que suele arraigarse en algunas mentes cerradas).
Del no amor, de la violencia cotidiana, de la falta de afectos, volver a la edad de la inocencia.
Por eso mi emoción y admiración a "ese hombre de 14 años" que en éstos días violentos del siglo XXI, con quince patos y su venta, nos dió el gran ejemplo y afianzó la esperanza.
"SALUD, MARIO TECHERA" para que no te olvidemos.
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