En días como éstos, grises, desapacibles, cuando el cielo es sólo una capa ensombrecida por nubes, afloran mis recuerdos.
Automáticamente me voy a los años jóvenes, adolescentes e inconcientes, cuando uno tiene libre la imaginación y las sensaciones afloran y te impregnan la piel.
En mis días de campo iguales a los de hoy, solía subir a mi bicicleta violeta, para andar y andar sin semáforos, sin apuros, con el horizonte como límite y los sueños brotando como una catarata.
¡Cuánto por hacer solía decirme! Por alcanzar, realizar y dejar esa quietud (que en la juventud suele ser aburrida).
Ya en Berabevú, cumpliendo la primera etapa de mis sueños, "estudiar", sentía que la vida me pertencecía en su totalidad, que nada ni nadie podría detenerme ni ponerle barreras a las metas fijadas.
Envuelta en esa nebuloza azul y única de la edad, realizaba todo aquéllo que sentía, tenía que ver con mi edad. Lo que me enriquecía, lo que me hacía disfrutar cada instante de la vida.
Amigas, amigos, compañeros, teatro independiente, salidas inolvidables.
Charlas en los clubes, sonrisas a carcajadas, porque sólo mover los labios no alcanzaba.
Aprender piano, con mi querida profesora Porota Brog, cantar en el coro de la Iglesia.
Leer todo lo que no me había sido permitido antes.
Tener bajo mi responsabilidad la música funcional del pueblo y los avisos. Aprender a modular la voz para una emisión armonizada.
Permitirme todo y más, quería crecer como ser humano, formarme mejor aún, para los próximos desafíos que me proponía.
Y se hizo. Pude irme casi formada de ese lugar (del que guardo uno de los recuerdos más bellos de mi juventud).
Luego conocí las grandes ciudades, me hice Locutora Profesional y de ello y mis sueños vivo hace muchos años.
Me enriquecí conociendo a personajes maravillosos e irrepetibles que aún hoy me pueblan.
Sentí que una parte de mis sueños (de los días grises) se cumplieron.
Siempre aspiro a más. Mientras viva uno puede aprender más. Por eso y con humildad ahora me atrevo a contarte ésto, a travéz de la escritura.
Que no te canse y puedas sentirte identificada-o con algunas de las expericias compartidas.
viernes, 29 de mayo de 2009
martes, 26 de mayo de 2009
Días inolvidables
Pasó el fin de semana. Incluído en el paquete de días de descanso figuraba en el almanaque el "25 de Mayo", día de la Patria.
A mi se me pasó casi sin sentirlo, es decir tán velózmente que aún me quedaron deseos del disfrute.
Vino mi gente, mi familia querida y entre ellos lo más bello de los días de hoy (para mi), Agustina.
Es mi sobrina nieta, bella, inteligente, llena de sueños y vitalidad.
A su lado la vida es leve, porque te invita a sumirte en su mundo de dulzura e inocencia.
Allí pierdo la noción del tiempo. Vuelvo a la infancia y me convierto en una niña más.
Cantamos, jugamos a las muñecas, caminamos tomadas de la mano y nunca nada más increíble que sentir ese contacto en el hueco de la mía.
Inventar juegos, reponder preguntas, despejar las dudas y saber que no he perdido la capacidad de la invención, del disfrute profundo y con gran amor de esa niña que es en mi vida, un presente maravilloso y lo increíble del futuro.
Entre tántas horas compartidas, dejé en ella una simple canción de rondas, que aprendemos rápidamente cuando niños.
Arróz con leche
Arróz con leche
me quiero casar
con una señorita de San Nicolás,
Que sepa tejer
Que sepa bordar
Que sepa abrir las puertas
para ir a jugar.
Con esta canción y (ya mis recuerdos) me voy a mi lugarcito en la vida cotidiana.
A mi se me pasó casi sin sentirlo, es decir tán velózmente que aún me quedaron deseos del disfrute.
Vino mi gente, mi familia querida y entre ellos lo más bello de los días de hoy (para mi), Agustina.
Es mi sobrina nieta, bella, inteligente, llena de sueños y vitalidad.
A su lado la vida es leve, porque te invita a sumirte en su mundo de dulzura e inocencia.
Allí pierdo la noción del tiempo. Vuelvo a la infancia y me convierto en una niña más.
Cantamos, jugamos a las muñecas, caminamos tomadas de la mano y nunca nada más increíble que sentir ese contacto en el hueco de la mía.
Inventar juegos, reponder preguntas, despejar las dudas y saber que no he perdido la capacidad de la invención, del disfrute profundo y con gran amor de esa niña que es en mi vida, un presente maravilloso y lo increíble del futuro.
Entre tántas horas compartidas, dejé en ella una simple canción de rondas, que aprendemos rápidamente cuando niños.
Arróz con leche
Arróz con leche
me quiero casar
con una señorita de San Nicolás,
Que sepa tejer
Que sepa bordar
Que sepa abrir las puertas
para ir a jugar.
Con esta canción y (ya mis recuerdos) me voy a mi lugarcito en la vida cotidiana.
jueves, 21 de mayo de 2009
¿Por qué el 17 Mario Benedetti? ¿Por qué Mayo?
Hombre dueño de todos los elogios. Tenías latente todas las palabras. El perfecto arte de saber colocarlas, quitarlas, embellecerlas y dejarlas impresas en un escrito. Qué digo en tántos escritos, como días tienen los meses, los años, los siglos.
Quien logra despertar admiración, respeto. Quien puede conservar la sencilléz del campesino a pesar de ser genio, jamás se aleja de aquéllos que lo amaron.
Bastará que con que comencemos a decir tímidamente la primera letra de uno de tus poemas, para que vuelvas a la vida y a este mundo.
Elegiste el otoño y su color dorado, para irte con tu pluma a recorrer el otro lado del planeta.
Seguro estarás reunido con los grandes genios de América. Quizá se te ocurra formar un trío maravilloso junto a Jorge Luis Borges, Pablo Neruda y vos querido Mario Benedetti.
Los diarios, las radios, medios televisivos e internet, se llenaron de vos. Tu rostro y tus escritos aparecieron simultáneamente en todo el planeta. Las voces todas te rindieron su homenaje. Te amaron y mimaron tánto en el adiós, que al querer rendirte mi homenaje siento que me quedo en el espacio, me dentengo y apelo a dejar en este blog, uno de tus poemas.
Corazón coraza
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Quien logra despertar admiración, respeto. Quien puede conservar la sencilléz del campesino a pesar de ser genio, jamás se aleja de aquéllos que lo amaron.
Bastará que con que comencemos a decir tímidamente la primera letra de uno de tus poemas, para que vuelvas a la vida y a este mundo.
Elegiste el otoño y su color dorado, para irte con tu pluma a recorrer el otro lado del planeta.
Seguro estarás reunido con los grandes genios de América. Quizá se te ocurra formar un trío maravilloso junto a Jorge Luis Borges, Pablo Neruda y vos querido Mario Benedetti.
Los diarios, las radios, medios televisivos e internet, se llenaron de vos. Tu rostro y tus escritos aparecieron simultáneamente en todo el planeta. Las voces todas te rindieron su homenaje. Te amaron y mimaron tánto en el adiós, que al querer rendirte mi homenaje siento que me quedo en el espacio, me dentengo y apelo a dejar en este blog, uno de tus poemas.
Corazón coraza
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
domingo, 17 de mayo de 2009
"Cena entre amigos"
La vida es a veces mucho más simple y agradable de como la sentimos y vivimos. Siempre depende de nosotros, de nuestro estado interior.
Compartir una salida que en principio es sencilla, como ver una obra de teatro con una amiga, puede convertirse luego en un encuentro sumamente agradable y placentero.
Anoche fui a ver "Cena entre amigos". Obra de cuatro personajes, de Donald Margulies. Dramaturgo norteamericano, ganador del Premio Pulitzer, con esta pieza teatral, representada con gran éxito en Estados Unidos, Londres y París.
Acá en Buenos Aires, la puso en escena la dirección de Agustín Alezzo y Lizardo Laphitz, en "El Duende" Teatro pequeño pero de gran calidéz y calidad.
Los cuatro actores son Cecilia Ghiarandini, Nora KaleKa, Lizardo Laphitz y Oscar Vallejos.
La realización creo que cumplió con lo que el autor se propuso (posiblemente al escribirla), hacernos pensar y reflexionar sobre la vida toda y especialmente, en pareja.
El placer mayor, luego de disfrutar el texto y la puesta de la misma, son los comentarios que realizamos, cena por medio con mi amiga.
Es esa reunión que (bien podría ser una puesta en escena) donde cada uno interpreta libremente lo que nos transmitió. Donde somos nosotras y la vida del derecho y del revéz con todas las variantes que presenta.
Ese pequeño disfrute de detenernos en medio de la gran ciudad, siendo por momentos dos ingnotas transeúntes que comparten horas de la vida y la enriquecen a travéz de una puesta en escena y una salida.
Digo siempre que son los instantes pequeños, uno de los grandes placeres de la vida.
Que allí en las fugaces "cosas" radica la felicidad. Lástima que no siempre podamos sentirla o descubrila.
Es una ráfaga que nos toca, un corto viaje, una canción.
Siempre podemos aprender y enriquecernos, está en nosotros.
Compartir una salida que en principio es sencilla, como ver una obra de teatro con una amiga, puede convertirse luego en un encuentro sumamente agradable y placentero.
Anoche fui a ver "Cena entre amigos". Obra de cuatro personajes, de Donald Margulies. Dramaturgo norteamericano, ganador del Premio Pulitzer, con esta pieza teatral, representada con gran éxito en Estados Unidos, Londres y París.
Acá en Buenos Aires, la puso en escena la dirección de Agustín Alezzo y Lizardo Laphitz, en "El Duende" Teatro pequeño pero de gran calidéz y calidad.
Los cuatro actores son Cecilia Ghiarandini, Nora KaleKa, Lizardo Laphitz y Oscar Vallejos.
La realización creo que cumplió con lo que el autor se propuso (posiblemente al escribirla), hacernos pensar y reflexionar sobre la vida toda y especialmente, en pareja.
El placer mayor, luego de disfrutar el texto y la puesta de la misma, son los comentarios que realizamos, cena por medio con mi amiga.
Es esa reunión que (bien podría ser una puesta en escena) donde cada uno interpreta libremente lo que nos transmitió. Donde somos nosotras y la vida del derecho y del revéz con todas las variantes que presenta.
Ese pequeño disfrute de detenernos en medio de la gran ciudad, siendo por momentos dos ingnotas transeúntes que comparten horas de la vida y la enriquecen a travéz de una puesta en escena y una salida.
Digo siempre que son los instantes pequeños, uno de los grandes placeres de la vida.
Que allí en las fugaces "cosas" radica la felicidad. Lástima que no siempre podamos sentirla o descubrila.
Es una ráfaga que nos toca, un corto viaje, una canción.
Siempre podemos aprender y enriquecernos, está en nosotros.
domingo, 10 de mayo de 2009
Hoy tengo ganas de volver
Dije que cuando sintiera la necesidad de hacerlo, sin presiones estaría de nuevo charlando con ustedes que están del otro lado de estas letras.
Esta fecha es importante para mi, porque era el que marcaba el cumpleaños de Angela María. Necesité dedicarle estas palabras que brotaron de mi.
"Madre"
Era tánta tu luz, brillabas entre todos
como la joya más preciada.
Tu alegría contagiaba y
el entusiasmo con que vivías cada día era tánto,
que había que tener muchas pilas para seguirte.
El jardín que te gustaba era otro con tu risa,
tu paso, tus palabras.
Las anécdotas que contabas
(por suerte pude grabarlas alguna vez), hoy faltan.
Al decirlas siempre las recreabas,
como los grandes actores con sus obras.
Inteligente, intuitiva, charlatana, coqueta.
Cuando te fuiste a contar estrellas,
lo hiciste natural, como siempre lo fuiste,
tus ochenta y tres añitos nada te quitaron.
Hoy cumplirías noventa.
No te imagino madre querida con tántos.
La pregunta siempre quedará en mi
para irse al universo.
¿Te gustaría tenerlos, caminar mas lento?
Apretarte a nuestro brazo para que
te lleváramos.
Sentir que sin otro ser como apoyo,
no sería igual, aún me lo sigo preguntando.
Sólo se que tu luz sigue iluminando,
tu sonrisa se quedó en mi alma
y hoy te amo igual que siempre.
Te quiero mamita.
Esta fecha es importante para mi, porque era el que marcaba el cumpleaños de Angela María. Necesité dedicarle estas palabras que brotaron de mi.
"Madre"
Era tánta tu luz, brillabas entre todos
como la joya más preciada.
Tu alegría contagiaba y
el entusiasmo con que vivías cada día era tánto,
que había que tener muchas pilas para seguirte.
El jardín que te gustaba era otro con tu risa,
tu paso, tus palabras.
Las anécdotas que contabas
(por suerte pude grabarlas alguna vez), hoy faltan.
Al decirlas siempre las recreabas,
como los grandes actores con sus obras.
Inteligente, intuitiva, charlatana, coqueta.
Cuando te fuiste a contar estrellas,
lo hiciste natural, como siempre lo fuiste,
tus ochenta y tres añitos nada te quitaron.
Hoy cumplirías noventa.
No te imagino madre querida con tántos.
La pregunta siempre quedará en mi
para irse al universo.
¿Te gustaría tenerlos, caminar mas lento?
Apretarte a nuestro brazo para que
te lleváramos.
Sentir que sin otro ser como apoyo,
no sería igual, aún me lo sigo preguntando.
Sólo se que tu luz sigue iluminando,
tu sonrisa se quedó en mi alma
y hoy te amo igual que siempre.
Te quiero mamita.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
