Todos los días en el firmamento se descubren nuevas estrellas, constelaciones que los astrónomos estudian y bautizan con nombres especiales.
Los que nada entendemos, los que sólo alzamos la mirada al cielo para perdernos en él en su inmensidad, decimos sencillamente.
¡Qué bello se ve! Creo que ese es el lucero, cómo brilla. ¡Aquella qué grande es! Al lado se ilumina una más chiquita. ¿Cómo se llamará?
Así mientras más observamos y nos abstraemos nos metemos en ese azul oscuro (a veces celestísimo), con puntos brillosos como diamantes y nos sentimos más cerca.
A medida que fui avanzando en la vida, transitándola y cumpliendo años, empecé a ponerle nombres por mi cuenta.
La Reina y Señora del cielo (depende de los siclos) la Luna es "Ángela" (mi madre). Otra llamada Lucero, es "Silvina". La de más allá "Juan". A otra le puse "Ramona". A una muy especial "Pedro" (mi padre).
Muchas otras, "Rosas Albino, Toto", "María Marta" , "Norma", "Evita" y así seguiría con las múltiples estrellas que brillan en el firmamento.
Ahora debo elegir muy bien. Porque a esta altura de mis días, debo colgar otro nombre.
-Quien era poseedora de él tambien era especial. Hospitalaria, amable, sensible, dadibosa, llena de amor para su familia (el templo mayor) y para todos aquéllos que la conocieran. Amante profunda de la vida, de las buenas costumbres. Dueña de una gran ternura que la trasuntaba.
-Hasta el final fue ella. Con la dignidad, cordura y sensatéz que también la caracterizaban.
-Creo que eligió el momento de partir, silenciosa (como también lo era a veces) y así ser otra de las tántas estrellas.
Tiene desde el 30 de Agosto (día de Santa Rosa de Lima) un nombre colgado en el cielo azul, "Vicky"
Vicky eterna. Vicky protectora y abarcadora y por ello seguirás cumpliendo tu misión a la distancia.
"Que descanses en Paz, Querida Amiga".
lunes, 31 de agosto de 2009
domingo, 30 de agosto de 2009
Santa Rosa de Lima
Es la Santa de mi barrio. Desde hace 19 años, la veo pasar por la puerta de mi casa.
Es emocionante y un rito para mi esperarla cada 30 de agosto. Doy infinitas gracias a Dios por poder seguir haciéndolo, por emocionarme cuando la veo, porque ella cuida nuestro barrio.
Es algo que no se puede transmitir ni explicar. Pero al caminar las calles de mi querido lugar, siento una seguridad y alegría infinitas. Cuando paso por su templo me hago la Señal de la Cruz.
Es la necesidad que breota desde el fondo de mi alma. Sé que ella protege nuestras calles, nuestras vidas. Por eso es placentero caminarlo, aunque no sea ediliciamente el más bello.
Lo es precisamente, porque Ella está
"SANTA ROSA"
Prodigiosa flor,
que día a día alimentas de fe
y esperanza a millones de personas
en América, Asia, Oceanía, África y Europa.
Investida de un alma blanca y generosa
encarnada en tu infinita bondad
y amor por el prójimo,
¡Eres tú Santa Rosa!
Don Gaspar Flores
y doña María de Oliva
te dieron la vida el 30ABR1586
en la calle limeña de Santo Domingo.
Una anciana en los momentos que agonizaba,
profetizó tu nacimiento con una estrella
que apreció iluminando
el cielo de Lima.
Rosa de Santa María,
practicaste penitencia diaria,
cargando sobre tus delicados hombros
pesados troncos como si llevases la cruz.
Eras la encarnación del sufrimiento en soledad,
oprimías tu cuerpo con pesadas cadenas,
lacerabas tu piel con vidrio
y corona de púas.
Desde el 11AGO1670
eres Patrona de América, Filipinas
y las Indias Orientales. Al año siguiente
el Vaticano te canonizó y proclamó Santa.
Eres el Ángel Guardián de todos los chiquianos,
símbolo permanente de amor al prójimo,
fiel defensora de los necesitados
¡BENDITA SEAS SIEMPRE!
Nalo Alvarado Balarezo (19 de octubre del 2005)
(Chiquián – 1995)
Es emocionante y un rito para mi esperarla cada 30 de agosto. Doy infinitas gracias a Dios por poder seguir haciéndolo, por emocionarme cuando la veo, porque ella cuida nuestro barrio.
Es algo que no se puede transmitir ni explicar. Pero al caminar las calles de mi querido lugar, siento una seguridad y alegría infinitas. Cuando paso por su templo me hago la Señal de la Cruz.
Es la necesidad que breota desde el fondo de mi alma. Sé que ella protege nuestras calles, nuestras vidas. Por eso es placentero caminarlo, aunque no sea ediliciamente el más bello.
Lo es precisamente, porque Ella está
"SANTA ROSA"
Prodigiosa flor,
que día a día alimentas de fe
y esperanza a millones de personas
en América, Asia, Oceanía, África y Europa.
Investida de un alma blanca y generosa
encarnada en tu infinita bondad
y amor por el prójimo,
¡Eres tú Santa Rosa!
Don Gaspar Flores
y doña María de Oliva
te dieron la vida el 30ABR1586
en la calle limeña de Santo Domingo.
Una anciana en los momentos que agonizaba,
profetizó tu nacimiento con una estrella
que apreció iluminando
el cielo de Lima.
Rosa de Santa María,
practicaste penitencia diaria,
cargando sobre tus delicados hombros
pesados troncos como si llevases la cruz.
Eras la encarnación del sufrimiento en soledad,
oprimías tu cuerpo con pesadas cadenas,
lacerabas tu piel con vidrio
y corona de púas.
Desde el 11AGO1670
eres Patrona de América, Filipinas
y las Indias Orientales. Al año siguiente
el Vaticano te canonizó y proclamó Santa.
Eres el Ángel Guardián de todos los chiquianos,
símbolo permanente de amor al prójimo,
fiel defensora de los necesitados
¡BENDITA SEAS SIEMPRE!
Nalo Alvarado Balarezo (19 de octubre del 2005)
(Chiquián – 1995)
sábado, 29 de agosto de 2009
Es muy fuerte
Me resulta casi imposible imaginar que otro ser humano, (escritor, periodista y hombre inteligente) pueda desearle la muerte a otros y lo que es más alarmante, pensarlas, desmenuzarlas al máximo.
Se que Jaime Bayly, periodista que respeto y admiro, es escandaloso y siempre está en límite de la vida. Dice que es drogadicto (al menos adictos a "determinadas pastillas") bixesual y fiestero.
Pero con este escrito "Las muertes deseadas...........de Jaime Bayly.
Dice:
"Muchas son las muertes que yo deseo, no sólo las de Fidel y Raúl Castro por secuestrar la libertad de los cubanos más de medio siglo y humillarlos y esclavizarlos.................
-A Raúl me gustaría verlo morir borracho, vomitando en un parque, confesando que todo fue un fraude para usurpar el poder y beber buen vodka y andar en Mercedes.
-Al canalla de Daniel Ortega me gustaría verlo morir de viejo, calvo, sin dientes, condenado a cadena perpetua en una mazmorra maloliente de Managua como su aliento pérfido, al lado del otro canalla de Arnulfo Alemán, tremendo pillarajo y asaltante de caminos............
-A Evo Morales no me gustaría verlo morir, pues hay algo en él me que me inspira ternura. Pero me gustaría que se retire de la política y se dedique a jugar al fútbol, que es lo que le pierde y hace con algún dudoso talento, sobre todo a cuatro mil metros de altura y masticando coca.
-A Rafael Correa tampoco me gustaría verlo morir, o no todavía, pues es joven y actor frustrado, lo que quisiera es que se quedara mudo o, mejor aun, sordomudo, para que deje de decir, en ese insoportable tono plañidero que es el suyo, tantas zarandajas y paparruchadas.
-A Piedad Córdoba me gustaría que la secuestrasen y tuviesen atada a un árbol seis años como mínimo y que la obligasen a comer arroz con frijoles en el mismo plato donde antes ha defecado para que sepa lo que padeció Ingrid Betancourt cuando era rehén de los angelitos que ella defiende con un ardor casi vaginal.
-Álvaro Uribe me gustaría que fuese inmortal, por noble, gallardo y valiente. La señora Michelle Bachelet quizá no inmortal, pero sí que viviera cien años y pasara un fin de semana ardiente y multiorgásmico con Arjona, que es lo que se merece por ser una mujer buena, sencilla y humilde.
-A Cristina Kirchner y su esposo no me gustaría verlos muertos, lo que me gustaría es que sufran un poco, lo razonable. A Cristina, tan chavista cuando necesita dinero, y tan capitalista cuando necesita bolsos y zapatos, me gustaría que la obligasen a vestirse toda de colorado, como buena revolucionaria vendida al chavismo, con guayabera y pantalones, sin maquillaje alguno, salidita de la ducha.
-A su esposo me gustaría verlo más bizco, mucho más bizco y extraviado, mirando para un lado con un ojo y para el lado opuesto con el otro, de modo que nunca nadie sepa, ni él mismo, ni su mujer, a quién está mirando.
-A Alan García no me gustaría verlo muerto, pero sí que, por ley, lo sometieran a dieta, a dejar de tragar de ese modo obsceno en un país de famélicos, a trotar diez kilómetros cada mañana seguido por las cámaras y luego bañarse en el mar en escueto traje de baño que exhiba ante las cámaras aquel vientre descomunal y creciente, hecho de saraos y francachelas que le pagan los pobres contribuyentes peruanos.
-A Chávez me encantaría verlo morir, pero no tiroteado por un francotirador ni envenenado por un conspirador ni en una reyerta por el poder entre generales y coroneles que codician el dinero del que ahora dispone este felón lenguaraz de Barinas. Me gustaría verlo morir de este modo: que esté hablando en televisión en su infinito programa dominical y de pronto haga una pausa entre cada bravuconada, matonería y diatriba que profiere y se trague un buen pedazo de arepa o cachapa y trate de seguir hablando pero no pueda, y entonces se atragante, se le quede la cachapa entera con el maíz y el queso en el buche de pavo real y se quede mudo por glotón y empiece a toser, a tener convulsiones y arcadas, y antes de morir........................
-Al Rey de España me gustaría verlo morir follándose a una puta dominicana en los parques de Madrid o navegando en Mallorca y arrojándose al mar y siendo devorado por unos tiburones como el tiburón de Chávez, por quien el Rey se dejó devorar a cambio de una amable rebaja en el precio del petróleo. No es por animadversión u hostilidad que le deseo muerte súbita a Su Majestad: es por devoción a los príncipes Felipe y Letizia, a los que deseo vida eterna, especialmente a Felipe, por guapo y buen tío y escoger a una mujer encantadora.
-A Zapatero no me gustaría verlo morir, porque me cae bien sólo porque legalizó las bodas gays y tuvo el coraje de enfrentarse a los obispos y el clero vaticano y las marujas santurronas, pero sí me encantaría que, de pronto, atacado por un raro trastorno hormonal, se descubra gay, pero muy gay, gay de Chueca, militante y sin ambages.........................
-A Bush me gustaría verlo morir cazando con Cheney, los dos con escopetas persiguiendo patos y de pronto a Cheney le da un infarto y aprieta el gatillo y mata por la espalda al tontuelo de W, que siendo el más tonto de todos los hermanos terminó siendo presidente, cosa curiosa.
-Al Papa, ese viejo nazi y marica, me gustaría verlo morir sodomizado por diez mauritanos aventajados y sin vaselina, y que antes de expirar alcance a decir que todo lo que defendió era mentira y que ser gay no es malo sino estupendo y saludable......................
-A Clinton me gustaría verlo morir follando con ayuda del Cialis y el Viagra a su bienamada Hillary, un esfuerzo hercúleo que naturalmente acabaría por costarle la vida porque él cerraría los ojos y pensaría en Monica L.
-Y a Hillary me gustaría verla no morir sino ganando las elecciones en unos años y nombrando primera dama a Michelle Obama, basta de hipocresías, que Hillary es un varón, más recia que Obama o Bill o McCain y probablemente dotada de pene no menor.
Pero es evidente que no me será dado el privilegio de asistir a esas muertes tan deseadas e improbables porque de momento me hallo empeñado en provocar la mía propia, a base de pastillas, que es como mueren los caballeros, sedados y en su cama".
Ustedes luego de leer, lo que escribió Jaime, ser quedarán con ganas de mucho más o dirán. ¡Que repugmante es este tío! Como diría él.
Si queren ver más all´+a de los puentos suspensivos, tendrán evidentemente que leer todo su libro.
Se que Jaime Bayly, periodista que respeto y admiro, es escandaloso y siempre está en límite de la vida. Dice que es drogadicto (al menos adictos a "determinadas pastillas") bixesual y fiestero.
Pero con este escrito "Las muertes deseadas...........de Jaime Bayly.
Dice:
"Muchas son las muertes que yo deseo, no sólo las de Fidel y Raúl Castro por secuestrar la libertad de los cubanos más de medio siglo y humillarlos y esclavizarlos.................
-A Raúl me gustaría verlo morir borracho, vomitando en un parque, confesando que todo fue un fraude para usurpar el poder y beber buen vodka y andar en Mercedes.
-Al canalla de Daniel Ortega me gustaría verlo morir de viejo, calvo, sin dientes, condenado a cadena perpetua en una mazmorra maloliente de Managua como su aliento pérfido, al lado del otro canalla de Arnulfo Alemán, tremendo pillarajo y asaltante de caminos............
-A Evo Morales no me gustaría verlo morir, pues hay algo en él me que me inspira ternura. Pero me gustaría que se retire de la política y se dedique a jugar al fútbol, que es lo que le pierde y hace con algún dudoso talento, sobre todo a cuatro mil metros de altura y masticando coca.
-A Rafael Correa tampoco me gustaría verlo morir, o no todavía, pues es joven y actor frustrado, lo que quisiera es que se quedara mudo o, mejor aun, sordomudo, para que deje de decir, en ese insoportable tono plañidero que es el suyo, tantas zarandajas y paparruchadas.
-A Piedad Córdoba me gustaría que la secuestrasen y tuviesen atada a un árbol seis años como mínimo y que la obligasen a comer arroz con frijoles en el mismo plato donde antes ha defecado para que sepa lo que padeció Ingrid Betancourt cuando era rehén de los angelitos que ella defiende con un ardor casi vaginal.
-Álvaro Uribe me gustaría que fuese inmortal, por noble, gallardo y valiente. La señora Michelle Bachelet quizá no inmortal, pero sí que viviera cien años y pasara un fin de semana ardiente y multiorgásmico con Arjona, que es lo que se merece por ser una mujer buena, sencilla y humilde.
-A Cristina Kirchner y su esposo no me gustaría verlos muertos, lo que me gustaría es que sufran un poco, lo razonable. A Cristina, tan chavista cuando necesita dinero, y tan capitalista cuando necesita bolsos y zapatos, me gustaría que la obligasen a vestirse toda de colorado, como buena revolucionaria vendida al chavismo, con guayabera y pantalones, sin maquillaje alguno, salidita de la ducha.
-A su esposo me gustaría verlo más bizco, mucho más bizco y extraviado, mirando para un lado con un ojo y para el lado opuesto con el otro, de modo que nunca nadie sepa, ni él mismo, ni su mujer, a quién está mirando.
-A Alan García no me gustaría verlo muerto, pero sí que, por ley, lo sometieran a dieta, a dejar de tragar de ese modo obsceno en un país de famélicos, a trotar diez kilómetros cada mañana seguido por las cámaras y luego bañarse en el mar en escueto traje de baño que exhiba ante las cámaras aquel vientre descomunal y creciente, hecho de saraos y francachelas que le pagan los pobres contribuyentes peruanos.
-A Chávez me encantaría verlo morir, pero no tiroteado por un francotirador ni envenenado por un conspirador ni en una reyerta por el poder entre generales y coroneles que codician el dinero del que ahora dispone este felón lenguaraz de Barinas. Me gustaría verlo morir de este modo: que esté hablando en televisión en su infinito programa dominical y de pronto haga una pausa entre cada bravuconada, matonería y diatriba que profiere y se trague un buen pedazo de arepa o cachapa y trate de seguir hablando pero no pueda, y entonces se atragante, se le quede la cachapa entera con el maíz y el queso en el buche de pavo real y se quede mudo por glotón y empiece a toser, a tener convulsiones y arcadas, y antes de morir........................
-Al Rey de España me gustaría verlo morir follándose a una puta dominicana en los parques de Madrid o navegando en Mallorca y arrojándose al mar y siendo devorado por unos tiburones como el tiburón de Chávez, por quien el Rey se dejó devorar a cambio de una amable rebaja en el precio del petróleo. No es por animadversión u hostilidad que le deseo muerte súbita a Su Majestad: es por devoción a los príncipes Felipe y Letizia, a los que deseo vida eterna, especialmente a Felipe, por guapo y buen tío y escoger a una mujer encantadora.
-A Zapatero no me gustaría verlo morir, porque me cae bien sólo porque legalizó las bodas gays y tuvo el coraje de enfrentarse a los obispos y el clero vaticano y las marujas santurronas, pero sí me encantaría que, de pronto, atacado por un raro trastorno hormonal, se descubra gay, pero muy gay, gay de Chueca, militante y sin ambages.........................
-A Bush me gustaría verlo morir cazando con Cheney, los dos con escopetas persiguiendo patos y de pronto a Cheney le da un infarto y aprieta el gatillo y mata por la espalda al tontuelo de W, que siendo el más tonto de todos los hermanos terminó siendo presidente, cosa curiosa.
-Al Papa, ese viejo nazi y marica, me gustaría verlo morir sodomizado por diez mauritanos aventajados y sin vaselina, y que antes de expirar alcance a decir que todo lo que defendió era mentira y que ser gay no es malo sino estupendo y saludable......................
-A Clinton me gustaría verlo morir follando con ayuda del Cialis y el Viagra a su bienamada Hillary, un esfuerzo hercúleo que naturalmente acabaría por costarle la vida porque él cerraría los ojos y pensaría en Monica L.
-Y a Hillary me gustaría verla no morir sino ganando las elecciones en unos años y nombrando primera dama a Michelle Obama, basta de hipocresías, que Hillary es un varón, más recia que Obama o Bill o McCain y probablemente dotada de pene no menor.
Pero es evidente que no me será dado el privilegio de asistir a esas muertes tan deseadas e improbables porque de momento me hallo empeñado en provocar la mía propia, a base de pastillas, que es como mueren los caballeros, sedados y en su cama".
Ustedes luego de leer, lo que escribió Jaime, ser quedarán con ganas de mucho más o dirán. ¡Que repugmante es este tío! Como diría él.
Si queren ver más all´+a de los puentos suspensivos, tendrán evidentemente que leer todo su libro.
domingo, 23 de agosto de 2009
Es un regalo y lo comparto con vos
Había una vez un sitio en internet donde uno podía conocer gente. Entre tántas personas que llegaron a mí, apareció Atos Juan (el hombre de la vicera). Varias veces coincidimos en el chat, pero no tengo paciencia. No me gusta el delirio de los que chatean con varias personas a la vez mientras de este lado uno debe esperar a que la repuesta llegue y al final se convierta en un monosílabo.
Igual no nos desentendimos del todo y de vez en cuando llega a mi casilla electrónica una PoerPoint, alguna canción o como hoy este cuento (que como regalo es diferente e inesperado).
Me parece tierno, con el encanto de los cuentos para niños.
Tiene cierta inocencia y la búsqueda de algún "te quiero perdido en medio de la vida".
Al leerlo no dudé que lo subiría a mi blog y aquí va.
"Te regalo un cuento"
Te regalo un cuento. Podía haber sido un paseo por el parque o una canción a medio hacer. Una carta de amor, un capuccino en tu plaza favorita o un truco de magia sin ensayar apenitas. Pero no. Quería que fuera un cuento.
No para después de hacer el amor ni para que nos echemos de menos. No para que suene el Adaggieto de la quinta de Mahler, ni nada por el estilo.
Te regalo un cuento para que puedas hacerlo tuyo dibujándole una narizota, para que lo compartas con tu vecina de escalera o con tu gato.
Para que elijas la banda sonora que te apetece que suene de fondo mientras lo leés. Yo tengo mis canciones para escribirte. Tu las tuyas para leerme.
Te regalo un cuento para que puedas llevarlo contigo, dobladito en el bolso, o entre las páginas de un libro de Benedetti. Para que cuando te enfades conmigo puedas estrujarlo y hacer con él una pelota de papel, arrojarlo por la ventana y mirar complacida cómo lo atropella un autobús.
Para que lo fotocopies mil veces y le entregues una copia a quien más te apetezca. Para que envuelvas con él una manzana o para colgarlo en tu pared.
Para que le claves alfileres los días en los que me matarías. O para apuntar encima del título el teléfono de tu banco.
Te regalo un cuento improvisado. De esos que empiezas a escribir sin pensar y que no sabes cuándo acaban. Te regalo esta noche y todas las demás. Te ofrezco mi sonrisa non stop, sin conservantes ni colorantes. Aún a riesgo de poder ser acusado de alevosía y nocturnidad, y aunque puedan encontrarse muchos más agravantes.Te dejo abierta la ventana para que te cueles, para que me espíes ésta noche. Para que me veas sin que te vea. Para que me cuides un poco sin que yo lo sepa.
Te regalo una idea. El concepto más hermoso de complicidad, un escenario vacío en el que buscar la manera de encontrarse.
Te regalo un cuento que habla de amigos y de sueños, de noches de verano pegajosas, de mí mismo mientras me imagino tu cuarto desde lo alto del cielo, antes de lanzarme en picada sobre tu almohada. De kamikazes que se estrellan en tus brazos y que no vuelven a despegar, ni falta que les hace.
Te regalo el kit completo de cariño, el maletín mágico con el que jugabas de niña a maquillar muñecas y cocinar guisos de plastilina mientras yo fabricaba dinamita con el Quimicefa.
Te regalo un cuento indeterminado sin pies ni cabeza, sin trama ni desenlace final, sin argumentos y sin actores de reparto. Sin moraleja. Y si la tiene, que sólo tú la conozcas.Lo único que necesitas es apagar la luz, cerrar los ojos y la puerta de tu habitación, no necesariamente en ese orden. Dejar que te lea al oído, olvidarte de las facturas y del telediario. Quererme un poco más que hace cinco minutos y hacérmelo saber, de alguna manera.
Te regalo un deseo. Llenarte de unas ganas locas de reír y de que salgas corriendo en busca de una diadema bonita para el pelo. Que necesites llamarme y te encuentres pidiéndome que apague la luz, que cierre mi puerta y entonces, empieces a leer el mismo cuento que estás leyendo ahora. Y ojalá no podamos dejar de llamarnos cada noche, para contarnos el mismo cuento. Toda una vida.Un cuento para llevarte de viaje, y para leerle a tus hijos y a los míos, a tus nietos y a mi abuela. A las calles y a los parques.
Te regalo un cuento sin papel de colores ni un "espero que te guste". Sin aplicar el IVA y sin descuento por pronto pago. Un cuento que habla de ti y de mí, que pueda leerse cualquier día del año, a cualquier hora, sea cual sea tu estado de ánimo o tu sabor favorito de helado.
Te regalo este cuento.
Atosjuan un beso.
Igual no nos desentendimos del todo y de vez en cuando llega a mi casilla electrónica una PoerPoint, alguna canción o como hoy este cuento (que como regalo es diferente e inesperado).
Me parece tierno, con el encanto de los cuentos para niños.
Tiene cierta inocencia y la búsqueda de algún "te quiero perdido en medio de la vida".
Al leerlo no dudé que lo subiría a mi blog y aquí va.
"Te regalo un cuento"
Te regalo un cuento. Podía haber sido un paseo por el parque o una canción a medio hacer. Una carta de amor, un capuccino en tu plaza favorita o un truco de magia sin ensayar apenitas. Pero no. Quería que fuera un cuento.
No para después de hacer el amor ni para que nos echemos de menos. No para que suene el Adaggieto de la quinta de Mahler, ni nada por el estilo.
Te regalo un cuento para que puedas hacerlo tuyo dibujándole una narizota, para que lo compartas con tu vecina de escalera o con tu gato.
Para que elijas la banda sonora que te apetece que suene de fondo mientras lo leés. Yo tengo mis canciones para escribirte. Tu las tuyas para leerme.
Te regalo un cuento para que puedas llevarlo contigo, dobladito en el bolso, o entre las páginas de un libro de Benedetti. Para que cuando te enfades conmigo puedas estrujarlo y hacer con él una pelota de papel, arrojarlo por la ventana y mirar complacida cómo lo atropella un autobús.
Para que lo fotocopies mil veces y le entregues una copia a quien más te apetezca. Para que envuelvas con él una manzana o para colgarlo en tu pared.
Para que le claves alfileres los días en los que me matarías. O para apuntar encima del título el teléfono de tu banco.
Te regalo un cuento improvisado. De esos que empiezas a escribir sin pensar y que no sabes cuándo acaban. Te regalo esta noche y todas las demás. Te ofrezco mi sonrisa non stop, sin conservantes ni colorantes. Aún a riesgo de poder ser acusado de alevosía y nocturnidad, y aunque puedan encontrarse muchos más agravantes.Te dejo abierta la ventana para que te cueles, para que me espíes ésta noche. Para que me veas sin que te vea. Para que me cuides un poco sin que yo lo sepa.
Te regalo una idea. El concepto más hermoso de complicidad, un escenario vacío en el que buscar la manera de encontrarse.
Te regalo un cuento que habla de amigos y de sueños, de noches de verano pegajosas, de mí mismo mientras me imagino tu cuarto desde lo alto del cielo, antes de lanzarme en picada sobre tu almohada. De kamikazes que se estrellan en tus brazos y que no vuelven a despegar, ni falta que les hace.
Te regalo el kit completo de cariño, el maletín mágico con el que jugabas de niña a maquillar muñecas y cocinar guisos de plastilina mientras yo fabricaba dinamita con el Quimicefa.
Te regalo un cuento indeterminado sin pies ni cabeza, sin trama ni desenlace final, sin argumentos y sin actores de reparto. Sin moraleja. Y si la tiene, que sólo tú la conozcas.Lo único que necesitas es apagar la luz, cerrar los ojos y la puerta de tu habitación, no necesariamente en ese orden. Dejar que te lea al oído, olvidarte de las facturas y del telediario. Quererme un poco más que hace cinco minutos y hacérmelo saber, de alguna manera.
Te regalo un deseo. Llenarte de unas ganas locas de reír y de que salgas corriendo en busca de una diadema bonita para el pelo. Que necesites llamarme y te encuentres pidiéndome que apague la luz, que cierre mi puerta y entonces, empieces a leer el mismo cuento que estás leyendo ahora. Y ojalá no podamos dejar de llamarnos cada noche, para contarnos el mismo cuento. Toda una vida.Un cuento para llevarte de viaje, y para leerle a tus hijos y a los míos, a tus nietos y a mi abuela. A las calles y a los parques.
Te regalo un cuento sin papel de colores ni un "espero que te guste". Sin aplicar el IVA y sin descuento por pronto pago. Un cuento que habla de ti y de mí, que pueda leerse cualquier día del año, a cualquier hora, sea cual sea tu estado de ánimo o tu sabor favorito de helado.
Te regalo este cuento.
Atosjuan un beso.
sábado, 22 de agosto de 2009
"Todos somos culpables"
El miércoles 19 de Agosto de este 2.009, se conocieron las sentencias en el Juicio por Cromañón.
Atrás quedó aquél 30 de diciembre de 2004, donde 194 jóvenes (entre ellos familiares y allegados a la Banda Callejeros) muerieron.
Todos claman por justicia. Marchas y contramarchas. LLantos y dolor, que se entiende por la forma en que fueron arrancadas esas vidas.
Difícil es tener la mente clara y ser objetivo ante semejante tragedia.
Entiendo al máximo Tribunal Oral 24 integrado por los jueces Raúl Llanos, María Cecilia Maiza y Marcelo Alvero, que finalmente fallaron intentando ser lo más justos y objetivos en las sentencias.
"Aclaro que las condenas me parecen tibias, al menos Omar Chabán debería tener cárcel de por vida".
-Pidieron 20 para Omar Chabán ex gerenciador del local bailable, República de Cromañón
-Raúl Alcides Villarreal, ex colaborador de Omar Chabán, fue condenado a 1 año de prisión por ser partícipe secundario del delito de cohecho activo.
-Diego Marcelo Argañaraz, ex manager de Callejeros, fue condenado a 18 años de prisión por el delito de “Incendio doloso calificado, en concurso real con el delito de cohecho activo en calidad de partícipe necesario”.
-Miguel Ángel Belay, ex comisario de la seccional séptima, resultó absuelto.
-Carlos Rubén Díaz, ex subcomisario, fue condenado a 18 años de prisión e inhabilitación especial perpetua.
-Fabiana Fiszbin, ex subsecretaria de Control Comunal del Gobierno porteño, fue condenada a 2 años de prisión y 4 años de inhabilitación especial por “considerarla autora del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
-Ana María Fernández, ex directora de Fiscalización y Control del Gobierno porteño, fue condenada a 2 años de prisión y cuatro de inhabilitación especial, por los mismos cargos que la funcionaria anterior.
-Gustavo Juan torres, ex director adjunto de Fiscalización y Control del Gobierno Porteño, resultó absuelto.
-Integrantes del Grupo Callejeros, Patricio Fontanet, Eduardo Vázquez, Juan Alberto Carbone, Christian Eleazar Torrejón, Maximiliano Djerfy, Elio Delgado y Daniel Cardel, fueron absueltos.
Habrá apelaciones y el intento de Justicia para Todos, seguirá.
Yo pregunto: ¿Cuando uno asiste a locales bailables, donde la capacidad es limitada y nos damos cuenta que se excede la misma, es inocente?
¿Cuando los padres le permiten asistir a los menores (o en el mejor de los casos, algunos van acompañados por ellos como pasó esa noche) y viendo el exceso se quedan, son inocentes?
Así podría extenderme en preguntas que por ahora no tienen respuestas.
En Capítal Federal existen cientos de boliches bailables en las mismas condiciones o peores que Cromañón.
Se mostró el sábado pasado en 70-20-10 el programa televisivo de Chiche Gelblung por Canal 13.
Nadie ignora que esto sigue pasando. Que confiterías no habilitadas para ser bailables, luego de las dos de la madrugada, se transforman y son discos. Lo hacen para no pagar los impuestos y evadir controles.
Los jóvenes excedidos en alcohol y drogas se entregan alocados y desenfrenados a la diversión.
¿Dónde está el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, los inspectores?
¿Controlan los padres en qué estado llegan a la casa esos hijos que entregan a la nada?
¿Cuando suceda (Dios no lo permita) otro Cromañón a quién culparán?
Todos somos culpables, porque no denunciamos, porque esta locura del siglo XXI nos ha llevado al no te metás (el clásico de la década de los 70-80).
Nadie ve nada, no tenemos oídos, ni ojos, ni el coraje para intervenir en casos de corrupción, porque en la mejor de la suertes, tenés una amenaza. Caso contrario aparecés muerto con un tiro en la cabeza en cualquier descampado.
Todos "SOMOS CULPABLES Y LO GRITO" por seguir permitiendo la corrupción más absoluta.
Sólo salimos con cacerolas cuando dejan nuestro dinero incautado en los bancos o cuando nos pecifican los dólares.
¿Por qué lloramos después cuando ya nada es posible?.
¿Cuando no nos queda nada por hacer, más que esperar un juicio?.
Como amo a Dios espero siempre el más grande de todos, el Supremo.
Siento dolor por las víctimas de aquél diciembre de 2004.
No nos quedemos sólo con eso, hagamos algo para que no vuelva a suceder. Lo pido por favor, depende de todos nosotros.
Maduremos, salgamos a la vida.
Atrás quedó aquél 30 de diciembre de 2004, donde 194 jóvenes (entre ellos familiares y allegados a la Banda Callejeros) muerieron.
Todos claman por justicia. Marchas y contramarchas. LLantos y dolor, que se entiende por la forma en que fueron arrancadas esas vidas.
Difícil es tener la mente clara y ser objetivo ante semejante tragedia.
Entiendo al máximo Tribunal Oral 24 integrado por los jueces Raúl Llanos, María Cecilia Maiza y Marcelo Alvero, que finalmente fallaron intentando ser lo más justos y objetivos en las sentencias.
"Aclaro que las condenas me parecen tibias, al menos Omar Chabán debería tener cárcel de por vida".
-Pidieron 20 para Omar Chabán ex gerenciador del local bailable, República de Cromañón
-Raúl Alcides Villarreal, ex colaborador de Omar Chabán, fue condenado a 1 año de prisión por ser partícipe secundario del delito de cohecho activo.
-Diego Marcelo Argañaraz, ex manager de Callejeros, fue condenado a 18 años de prisión por el delito de “Incendio doloso calificado, en concurso real con el delito de cohecho activo en calidad de partícipe necesario”.
-Miguel Ángel Belay, ex comisario de la seccional séptima, resultó absuelto.
-Carlos Rubén Díaz, ex subcomisario, fue condenado a 18 años de prisión e inhabilitación especial perpetua.
-Fabiana Fiszbin, ex subsecretaria de Control Comunal del Gobierno porteño, fue condenada a 2 años de prisión y 4 años de inhabilitación especial por “considerarla autora del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
-Ana María Fernández, ex directora de Fiscalización y Control del Gobierno porteño, fue condenada a 2 años de prisión y cuatro de inhabilitación especial, por los mismos cargos que la funcionaria anterior.
-Gustavo Juan torres, ex director adjunto de Fiscalización y Control del Gobierno Porteño, resultó absuelto.
-Integrantes del Grupo Callejeros, Patricio Fontanet, Eduardo Vázquez, Juan Alberto Carbone, Christian Eleazar Torrejón, Maximiliano Djerfy, Elio Delgado y Daniel Cardel, fueron absueltos.
Habrá apelaciones y el intento de Justicia para Todos, seguirá.
Yo pregunto: ¿Cuando uno asiste a locales bailables, donde la capacidad es limitada y nos damos cuenta que se excede la misma, es inocente?
¿Cuando los padres le permiten asistir a los menores (o en el mejor de los casos, algunos van acompañados por ellos como pasó esa noche) y viendo el exceso se quedan, son inocentes?
Así podría extenderme en preguntas que por ahora no tienen respuestas.
En Capítal Federal existen cientos de boliches bailables en las mismas condiciones o peores que Cromañón.
Se mostró el sábado pasado en 70-20-10 el programa televisivo de Chiche Gelblung por Canal 13.
Nadie ignora que esto sigue pasando. Que confiterías no habilitadas para ser bailables, luego de las dos de la madrugada, se transforman y son discos. Lo hacen para no pagar los impuestos y evadir controles.
Los jóvenes excedidos en alcohol y drogas se entregan alocados y desenfrenados a la diversión.
¿Dónde está el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, los inspectores?
¿Controlan los padres en qué estado llegan a la casa esos hijos que entregan a la nada?
¿Cuando suceda (Dios no lo permita) otro Cromañón a quién culparán?
Todos somos culpables, porque no denunciamos, porque esta locura del siglo XXI nos ha llevado al no te metás (el clásico de la década de los 70-80).
Nadie ve nada, no tenemos oídos, ni ojos, ni el coraje para intervenir en casos de corrupción, porque en la mejor de la suertes, tenés una amenaza. Caso contrario aparecés muerto con un tiro en la cabeza en cualquier descampado.
Todos "SOMOS CULPABLES Y LO GRITO" por seguir permitiendo la corrupción más absoluta.
Sólo salimos con cacerolas cuando dejan nuestro dinero incautado en los bancos o cuando nos pecifican los dólares.
¿Por qué lloramos después cuando ya nada es posible?.
¿Cuando no nos queda nada por hacer, más que esperar un juicio?.
Como amo a Dios espero siempre el más grande de todos, el Supremo.
Siento dolor por las víctimas de aquél diciembre de 2004.
No nos quedemos sólo con eso, hagamos algo para que no vuelva a suceder. Lo pido por favor, depende de todos nosotros.
Maduremos, salgamos a la vida.
viernes, 21 de agosto de 2009
Dr.Hamilton Naki (Una injusticia más)
Cuando pienso en el año en que se abolió la esclavitud, me digo permanentemente que es mentira. Que a pesar del tiempo y de la vida transcurrida, seguimos teniendo los mismos y tontos prejuicios de siempre y que la humindad no tiene oídos ni sensibilidad. Agradezco al correo que me enviara mi amiga Catalina Pedrazzani con uno de los tántos PowerPoints que a diario recibo y que una vez más me enseñó y educó o cultivo más, incorporando a mi vida el nombre del Doctor Hamilton Naki.
Un acto de reparación:
"El 2 de diciembre de 1967 una joven blanca fue atropellada al cruzar una calle. Trasladada con urgencia al Groote Schuurhospital, se le diagnosticó muerte cerebral, aunque su corazón seguía latiendo.
Esto sucedía en la ciudad de El Cabo, Sudáfrica, en pleno régimen del apartheid.
En el mismo hospital, el corazón de un tendero de 52 años, llamado Louis Washkansky, luchaba denodadamente por seguir latiendo, pero estaba muy debilitado y enfermo. Ya había dado todo lo que podía dar y la única posibilidad de vida era un trasplante cardíaco que para esa época parecía imposible.
Sin embargo, para eso estaba preparándose el Doctor Christian Barnard quien tomó la decisión de realizar el primer trasplante de este tipo en un ser humano.
Los diarios de todo el mundo dedicaron largos comentarios laudatorios a la proeza médica. El cirujano-jefe del grupo se transformó en una celebridad instantánea.
Pero nadie tuvo en cuenta ni mencionó al que verdaderamente fue el alma mater de semejante hazaña.
El mismo Barnard lo reconoció antes de su muerte: "Tenía mayor pericia técnica de la que yo tuve nunca. Es uno de los mayores investigadores de todos los tiempos en el campo de los trasplantes, y habría llegado muy lejos si los condicionantes sociales se lo hubieran permitido".
Las condiciones sociales estaban dictadas por las injustas normas del apartheid.
De raza negra y de familia pobre, Hamilton Naki abandonó la escuela sin oficio alguno y halló su primer trabajo a los catorce años, cortando césped y prestando servicio en las canchas de tenis de la Universidad de Ciudad del Cabo. Pasó luego a limpiar los chiqueros donde estaban los animales que servían para experimentación y práctica de cirugía.
En 1954 fue ascendido para ayudar en el cuidado de los animales de laboratorio. Muy pronto progresó, después de que un profesor le pidió que ayudara a anestesiar a los animales usados en el entrenamiento de estudiantes en cirugía.
Aprendía deprisa y su curiosidad no tenía límites. Hizo toda la clínica quirúrgica de la escuela, donde los médicos blancos practicaban las técnicas de transplantes en perros y cerdos y luego pasó a tomar parte en operaciones quirúrgicas a los animales del laboratorio, donde tuvo la oportunidad de anestesiar, operar y, finalmente, trasplantar órganos a animales como perros, conejos y pollos.
Experto cirujano
De manera encubierta, Hamilton Naki se había convertido en un experimentado cirujano. Y aunque usaba chaquetilla, barbijo y gorro, jamás estudió medicina o cirugía. Sin embargo, poco a poco, sus capacidades le fueron granjeando puestos de responsabilidad.
Aprendió cirugía presenciando experiencias con animales.
Se transformó en un cirujano excepcional, a tal punto que Barnard lo requirió para su equipo. Era un quiebre para las leyes sudafricanas.
El negro Naki no podía operar pacientes ni tocar sangre de blancos. Solamente podía trabajar en animales. Y en negros que, por otro lado, no eran atendidos en el Groote Schuurhospital.
Pero el hospital hizo una excepción para él. Se transformó en un cirujano... pero clandestino. Era el mejor, daba clases a los estudiantes blancos, pero ganaba salario de técnico de laboratorio, el máximo que el hospital podía pagar a un negro.
Era conocido especialmente por enseñar a los estudiantes de medicina a realizar complicados trasplantes de hígado en cerdos, un procedimiento que se dice es más complicado que los trasplantes de corazón en los humanos.
Los médicos que observaron el trabajo de Naki quedaban admirados ante su destreza para suturar diminutos vasos sanguíneos con sorprendente delicadeza y precisión con sus dedos gruesos y rústicos.
Otra cosa que hacía con gran paciencia era completar en silencio operaciones que los estudiantes de medicina comenzaban y abandonaban ante el primer obstáculo.
Para realizar el trasplante programado se necesitaban dos equipos: uno que extrajera el corazón y el otro que realizaba el trasplante. Barnard le pidió a Naki que dirigiera el primer equipo y luego lo ayudara en la sutura de los pequeños vasos en lo que Naki era todo un experto.
Su participación violaba las leyes de segregación racial del país, que señalaba que los negros no deberían recibir entrenamiento médico, ni deberían trabajar en ambientes sólo para blancos, ni tener contacto con pacientes blancos.
En una épica intervención de 48 horas, los dos equipos lograron extraer el corazón de la joven e implantarlo en el cuerpo de Washkansky.
Los asistentes recuerdan la delicadeza con la que Naki limpió el órgano de todo rastro de sangre antes de que Barnard volviese a hacerlo latir en el pecho del hombre.
Un detalle realmente vergonzoso: todo el equipo quirúrgico se fotografió. Pero Hamilton Naki no podía salir en las fotografías por su calidad de negro. Cuando apareció en una, por descuido, el hospital informó que era un empleado del servicio de limpieza.
Años después, cuando desapareció el sistema de segregación racial en 1994, se revelaron las contribuciones de Naki.
En el año 2002, el presidente Thabo Mbeki lo condecoró con la principal orden del país por sus años de servicio público. Al año siguiente, le fue otorgado un título de medicina honorífico en reconocimiento por sus años de entrenamiento a jóvenes médicos que llegaron a ser cirujanos famosos.
Cuando se jubiló en 1991, sólo había llegado a ser asistente de laboratorio. Pero tuvo que contentarse con su pequeña pensión de jardinero, en vista de que su trabajo especializado nunca había sido revelado. Asimismo, dijo en una entrevista que “en esos días uno tenía que aceptar lo que ellos decían porque no había otra vía, porque era la ley que reinaba”'.
Vivía en una barraca sin luz eléctrica ni agua corriente, en un gueto de la periferia.
Había enseñado cirugía durante 40 años y se retiró con una pensión de jardinero.
Nunca reclamó por las injusticias que sufrió durante toda su vida.
La muerte de Hamilton Naki en mayo de 2005, condenado durante casi cuatro décadas al anonimato por su condición de negro, nos recuerda uno de los episodios más vergonzosos de la calidad humana. Vivío en una barraca sin agua corriente, ni energía eléctrica en un gueto de la periferia como correspondía a un negro. Se retiró con una pensión de jardinero de 275 US$ (dólares) por mes.
Fueron capaces de apropiarse de sus conocimientos tildándolos como propios.
El mismo Barnard sólo reconoció su valía al final de su vida porque seguramente las leyes diabólicas de su país no le permitieron decir la verdad cuando debía decirla. Por eso este pequeño homenaje a uno de los médicos más valiosos de todos lo tiempos: valioso por sus conocimientos.
Valioso por sus enseñanzas que nunca fueron reconocidas. Valioso por su humildad y entrega.
Valioso por su calidad de vir bonus medendi peritus."
Yo como argentina, le rindo mi homenaje.
Un acto de reparación:
"El 2 de diciembre de 1967 una joven blanca fue atropellada al cruzar una calle. Trasladada con urgencia al Groote Schuurhospital, se le diagnosticó muerte cerebral, aunque su corazón seguía latiendo.
Esto sucedía en la ciudad de El Cabo, Sudáfrica, en pleno régimen del apartheid.
En el mismo hospital, el corazón de un tendero de 52 años, llamado Louis Washkansky, luchaba denodadamente por seguir latiendo, pero estaba muy debilitado y enfermo. Ya había dado todo lo que podía dar y la única posibilidad de vida era un trasplante cardíaco que para esa época parecía imposible.
Sin embargo, para eso estaba preparándose el Doctor Christian Barnard quien tomó la decisión de realizar el primer trasplante de este tipo en un ser humano.
Los diarios de todo el mundo dedicaron largos comentarios laudatorios a la proeza médica. El cirujano-jefe del grupo se transformó en una celebridad instantánea.
Pero nadie tuvo en cuenta ni mencionó al que verdaderamente fue el alma mater de semejante hazaña.
El mismo Barnard lo reconoció antes de su muerte: "Tenía mayor pericia técnica de la que yo tuve nunca. Es uno de los mayores investigadores de todos los tiempos en el campo de los trasplantes, y habría llegado muy lejos si los condicionantes sociales se lo hubieran permitido".
Las condiciones sociales estaban dictadas por las injustas normas del apartheid.
De raza negra y de familia pobre, Hamilton Naki abandonó la escuela sin oficio alguno y halló su primer trabajo a los catorce años, cortando césped y prestando servicio en las canchas de tenis de la Universidad de Ciudad del Cabo. Pasó luego a limpiar los chiqueros donde estaban los animales que servían para experimentación y práctica de cirugía.
En 1954 fue ascendido para ayudar en el cuidado de los animales de laboratorio. Muy pronto progresó, después de que un profesor le pidió que ayudara a anestesiar a los animales usados en el entrenamiento de estudiantes en cirugía.
Aprendía deprisa y su curiosidad no tenía límites. Hizo toda la clínica quirúrgica de la escuela, donde los médicos blancos practicaban las técnicas de transplantes en perros y cerdos y luego pasó a tomar parte en operaciones quirúrgicas a los animales del laboratorio, donde tuvo la oportunidad de anestesiar, operar y, finalmente, trasplantar órganos a animales como perros, conejos y pollos.
Experto cirujano
De manera encubierta, Hamilton Naki se había convertido en un experimentado cirujano. Y aunque usaba chaquetilla, barbijo y gorro, jamás estudió medicina o cirugía. Sin embargo, poco a poco, sus capacidades le fueron granjeando puestos de responsabilidad.
Aprendió cirugía presenciando experiencias con animales.
Se transformó en un cirujano excepcional, a tal punto que Barnard lo requirió para su equipo. Era un quiebre para las leyes sudafricanas.
El negro Naki no podía operar pacientes ni tocar sangre de blancos. Solamente podía trabajar en animales. Y en negros que, por otro lado, no eran atendidos en el Groote Schuurhospital.
Pero el hospital hizo una excepción para él. Se transformó en un cirujano... pero clandestino. Era el mejor, daba clases a los estudiantes blancos, pero ganaba salario de técnico de laboratorio, el máximo que el hospital podía pagar a un negro.
Era conocido especialmente por enseñar a los estudiantes de medicina a realizar complicados trasplantes de hígado en cerdos, un procedimiento que se dice es más complicado que los trasplantes de corazón en los humanos.
Los médicos que observaron el trabajo de Naki quedaban admirados ante su destreza para suturar diminutos vasos sanguíneos con sorprendente delicadeza y precisión con sus dedos gruesos y rústicos.
Otra cosa que hacía con gran paciencia era completar en silencio operaciones que los estudiantes de medicina comenzaban y abandonaban ante el primer obstáculo.
Para realizar el trasplante programado se necesitaban dos equipos: uno que extrajera el corazón y el otro que realizaba el trasplante. Barnard le pidió a Naki que dirigiera el primer equipo y luego lo ayudara en la sutura de los pequeños vasos en lo que Naki era todo un experto.
Su participación violaba las leyes de segregación racial del país, que señalaba que los negros no deberían recibir entrenamiento médico, ni deberían trabajar en ambientes sólo para blancos, ni tener contacto con pacientes blancos.
En una épica intervención de 48 horas, los dos equipos lograron extraer el corazón de la joven e implantarlo en el cuerpo de Washkansky.
Los asistentes recuerdan la delicadeza con la que Naki limpió el órgano de todo rastro de sangre antes de que Barnard volviese a hacerlo latir en el pecho del hombre.
Un detalle realmente vergonzoso: todo el equipo quirúrgico se fotografió. Pero Hamilton Naki no podía salir en las fotografías por su calidad de negro. Cuando apareció en una, por descuido, el hospital informó que era un empleado del servicio de limpieza.
Años después, cuando desapareció el sistema de segregación racial en 1994, se revelaron las contribuciones de Naki.
En el año 2002, el presidente Thabo Mbeki lo condecoró con la principal orden del país por sus años de servicio público. Al año siguiente, le fue otorgado un título de medicina honorífico en reconocimiento por sus años de entrenamiento a jóvenes médicos que llegaron a ser cirujanos famosos.
Cuando se jubiló en 1991, sólo había llegado a ser asistente de laboratorio. Pero tuvo que contentarse con su pequeña pensión de jardinero, en vista de que su trabajo especializado nunca había sido revelado. Asimismo, dijo en una entrevista que “en esos días uno tenía que aceptar lo que ellos decían porque no había otra vía, porque era la ley que reinaba”'.
Vivía en una barraca sin luz eléctrica ni agua corriente, en un gueto de la periferia.
Había enseñado cirugía durante 40 años y se retiró con una pensión de jardinero.
Nunca reclamó por las injusticias que sufrió durante toda su vida.
La muerte de Hamilton Naki en mayo de 2005, condenado durante casi cuatro décadas al anonimato por su condición de negro, nos recuerda uno de los episodios más vergonzosos de la calidad humana. Vivío en una barraca sin agua corriente, ni energía eléctrica en un gueto de la periferia como correspondía a un negro. Se retiró con una pensión de jardinero de 275 US$ (dólares) por mes.
Fueron capaces de apropiarse de sus conocimientos tildándolos como propios.
El mismo Barnard sólo reconoció su valía al final de su vida porque seguramente las leyes diabólicas de su país no le permitieron decir la verdad cuando debía decirla. Por eso este pequeño homenaje a uno de los médicos más valiosos de todos lo tiempos: valioso por sus conocimientos.
Valioso por sus enseñanzas que nunca fueron reconocidas. Valioso por su humildad y entrega.
Valioso por su calidad de vir bonus medendi peritus."
Yo como argentina, le rindo mi homenaje.
domingo, 16 de agosto de 2009
Un reencuentro a casi 30 años
Debo confesar, que cuando me convocaron a participar de una reunión con ex compañeros de Radio del Plata (los de la década del 80), más los actuales empleados, no estaba convencida.
El sábado 15 se cumplió el milagro del reencuentro. Todo momento compartido es un tesorito que nos regala la vida.
¡Qué lindo fue! ¡Qué maravillosa idea la de juntarnos! ¡Qué alegría compartida junto al holaaaaaa, que bueno verte! ¿Sos vos, nena que bueno verte? Y palabras a tontas y locas que salían de nuestra boca, pero nacían desde el corazón.
Un hola nuevamente y una sonrisa para aquél (que alomejor estuvo en una época varios escalones más arriba) y que la posibilidad de vernos, nos igualó en el apretón de manos, en la sonrisa, en la sorpresa de volver a coincidir. En escuchar allí, al oído esa voz que estaba un tánto olvidada.
Y nombres que durante este tiempo transcurrido, confieso estuvieron ausentes de mi mente. Bastó una mirada para recordar automáticamente ese nombre y apellido que se había quedado perfectamente archivado en mi mente.
Como mujer "exagerada" decir: Viviana Lavalle, Patricia Antao, Gladys Romero, Marcela Franceschini, Diego Bonadeo, Gustavo Lutteral, Estela Montes, Elsa Silvestre, Pedro Aníbal Mansilla (peruano maravilloso) querido como ninguno, nuestro Manito.
Y Jorge Beltrán (compañero de viaje esa noche), Liliana Di Paola, Silvia Echanis, Alejandro Pont Lezica (uno de los grandes DJ de la época y de hoy), Osky Martínez y tántos otros rostros, conocidos pero sin nombres para mí. No compartí con ellos espacio y tiempo.
Si olvido a alguno, disculpas.
Gracias Roberto Saldí, por agruparnos, por tu trabajo, por los videos, por brindar con todos. Se cumplió el milagro de volver a mirarnos y a esta altura de la vida, es mucho.
Nadie sabe si nuestros caminos volverán a cruzarse. La magia estuvo. Volvimos a tener 20 y tántos años de nuevo. Volvimos a sentir que siempre se puede cuando tenemos las fuerzas y el deseo por compartir aunque sea, un pequeñito espacio de la vida.
Gracias, buena vida, bendito encuentro.
El sábado 15 se cumplió el milagro del reencuentro. Todo momento compartido es un tesorito que nos regala la vida.
¡Qué lindo fue! ¡Qué maravillosa idea la de juntarnos! ¡Qué alegría compartida junto al holaaaaaa, que bueno verte! ¿Sos vos, nena que bueno verte? Y palabras a tontas y locas que salían de nuestra boca, pero nacían desde el corazón.
Un hola nuevamente y una sonrisa para aquél (que alomejor estuvo en una época varios escalones más arriba) y que la posibilidad de vernos, nos igualó en el apretón de manos, en la sonrisa, en la sorpresa de volver a coincidir. En escuchar allí, al oído esa voz que estaba un tánto olvidada.
Y nombres que durante este tiempo transcurrido, confieso estuvieron ausentes de mi mente. Bastó una mirada para recordar automáticamente ese nombre y apellido que se había quedado perfectamente archivado en mi mente.
Como mujer "exagerada" decir: Viviana Lavalle, Patricia Antao, Gladys Romero, Marcela Franceschini, Diego Bonadeo, Gustavo Lutteral, Estela Montes, Elsa Silvestre, Pedro Aníbal Mansilla (peruano maravilloso) querido como ninguno, nuestro Manito.
Y Jorge Beltrán (compañero de viaje esa noche), Liliana Di Paola, Silvia Echanis, Alejandro Pont Lezica (uno de los grandes DJ de la época y de hoy), Osky Martínez y tántos otros rostros, conocidos pero sin nombres para mí. No compartí con ellos espacio y tiempo.
Si olvido a alguno, disculpas.
Gracias Roberto Saldí, por agruparnos, por tu trabajo, por los videos, por brindar con todos. Se cumplió el milagro de volver a mirarnos y a esta altura de la vida, es mucho.
Nadie sabe si nuestros caminos volverán a cruzarse. La magia estuvo. Volvimos a tener 20 y tántos años de nuevo. Volvimos a sentir que siempre se puede cuando tenemos las fuerzas y el deseo por compartir aunque sea, un pequeñito espacio de la vida.
Gracias, buena vida, bendito encuentro.
domingo, 9 de agosto de 2009
Una Partida Silenciosa
Por lo general es muy difìcil explicar la partida de los seres queridos. El abandono de este plano físico para pasar a otro que nadie conoce ni puede describir. No sabemos cómo es ese más allá del que solemos hablar, desde nuestra infinita ignorancia.
Si creemos en Dios, suponemos que es un lugar bellísimo, lleno de luz (es lo que imagino) verdes incomparables y mucha paz.
Es como idear un plano astral que resulta muy defícil definir. Lo cierto es que partimos, nos vamos, dejamos la vida.
A veces se hace tan silencioso ese irse, que nos parece imposible que haya sucedido.
Cómo explicarnos ese misterio entre la vida y la muerte.
Esa desaparación apresurada nos deja con una angustia infinita.
No lo conocía demasiado profundamente. Desde hacía más de 5 años, formaba parte del núcleo familiar por ser el suegro de mi sobrino y el abuelo de mi sobrinita nieta.
Raimundo Giannacone. Quiero recordarte así. En este blog que comparto con amigos. Reconocer tu paso honesto, sencillo, de trabajador inclaudicable. Hormiguita del hacer cotidiano. Siempre una sonrisa, un buen gesto, un signo de distinción en tu persona. Sólo verte denotaba lo buen ser humano que eras y "seguirás siendo en el recuerdo".
Compañero de tus hijos, mejor abuelo.
Extrañeremos tu sonrisa. Esa presencia de seguridad que emanabas. La alegría en la reuniones familiares. La buena charla, el buen tino.
Que Dios haya acompañado tu paso a la eternidad.
Mi emocionado recuerdo.
Si creemos en Dios, suponemos que es un lugar bellísimo, lleno de luz (es lo que imagino) verdes incomparables y mucha paz.
Es como idear un plano astral que resulta muy defícil definir. Lo cierto es que partimos, nos vamos, dejamos la vida.
A veces se hace tan silencioso ese irse, que nos parece imposible que haya sucedido.
Cómo explicarnos ese misterio entre la vida y la muerte.
Esa desaparación apresurada nos deja con una angustia infinita.
No lo conocía demasiado profundamente. Desde hacía más de 5 años, formaba parte del núcleo familiar por ser el suegro de mi sobrino y el abuelo de mi sobrinita nieta.
Raimundo Giannacone. Quiero recordarte así. En este blog que comparto con amigos. Reconocer tu paso honesto, sencillo, de trabajador inclaudicable. Hormiguita del hacer cotidiano. Siempre una sonrisa, un buen gesto, un signo de distinción en tu persona. Sólo verte denotaba lo buen ser humano que eras y "seguirás siendo en el recuerdo".
Compañero de tus hijos, mejor abuelo.
Extrañeremos tu sonrisa. Esa presencia de seguridad que emanabas. La alegría en la reuniones familiares. La buena charla, el buen tino.
Que Dios haya acompañado tu paso a la eternidad.
Mi emocionado recuerdo.
viernes, 7 de agosto de 2009
Día de San Cayetano
El 7 de Agosto es su día. Miles de fieles le rinden su homenaje, lo saludan, le agradecen, le piden.
El es el Santo de los trabajadores. A Él nos aferramos cuando confiamos profundamente, pidiendo cada día su protección, su ayuda desinteresada y nos escucha.
Desde que llegué a Buenos Aires, (al poco de estar) me hice devota. Años y años, hice esa fila enormemente larga y esperanzada, aguantando temperaturas muy frías. Sola o acompañada. Le debo esa devoción a la recordada y amada tía Paulina Okroglic. Era la tía de mi ex marido y recuerdo que varias madrugadas y parte del nuevo día, lo pasábamos en las colas para entrar y estar más cerca de nuestro Santo.
Mi fe por Él es tánta que casi no he faltado nunca en 30 años.
He estado sola y siempre me sentí protegida. Mis ruegos, mis plegarias, mis oraciones, fueron hilvanándose cada día de la vida. La fortaleza interior que da esa oración, sólo la puede entender aquél que (como yo) lo ama. Cuando uno ama se entrega profundamente al ser amado, confía en la fuerza de ese amor.
Nosotros también debemos ayudar, no quedarnos a esperar sólo su misericordia.
A tántos años de ese primer encuentro, te digo querido Santo mío.
"Gracias por escucharme. Por fortalecerme aún en los momentos más azarosos de mi vida. Gracias por hacerme sentir profundamente escuchada. Nunca se cerraron en mi los ojos de la esperanza en un mañana diferente, mejor, con trabajo y dignidad.
Me permitiste transitar una vida que valiera la pena ser vivida. Me otorgaste (y lo seguirás haciendo) cada uno de los pedidos a modo de súplica que te hice.
Cuando llego a tu templo, es tánta la emoción, que las lágrimas brotan de mis ojos y de mi corazón. Siento una íntima comunión con tu imagen y lo que ella representa. Es paz, es amor, justicia, razon de ser lo que emana tu imagen.
Mi vida entera será de agradecimiento, sintiendo que tu protección es infinita donde quiera que vaya o me encuentre. Es un profundo amor el que profeso por vos y será mientras la vida me acompañe.
Gracias, gracias , mil gracias porque siempre estuviste conmigo y los seres que amo.
Dame hoy nuevamente tu bendición Glorioso San Cayetano.
El es el Santo de los trabajadores. A Él nos aferramos cuando confiamos profundamente, pidiendo cada día su protección, su ayuda desinteresada y nos escucha.
Desde que llegué a Buenos Aires, (al poco de estar) me hice devota. Años y años, hice esa fila enormemente larga y esperanzada, aguantando temperaturas muy frías. Sola o acompañada. Le debo esa devoción a la recordada y amada tía Paulina Okroglic. Era la tía de mi ex marido y recuerdo que varias madrugadas y parte del nuevo día, lo pasábamos en las colas para entrar y estar más cerca de nuestro Santo.
Mi fe por Él es tánta que casi no he faltado nunca en 30 años.
He estado sola y siempre me sentí protegida. Mis ruegos, mis plegarias, mis oraciones, fueron hilvanándose cada día de la vida. La fortaleza interior que da esa oración, sólo la puede entender aquél que (como yo) lo ama. Cuando uno ama se entrega profundamente al ser amado, confía en la fuerza de ese amor.
Nosotros también debemos ayudar, no quedarnos a esperar sólo su misericordia.
A tántos años de ese primer encuentro, te digo querido Santo mío.
"Gracias por escucharme. Por fortalecerme aún en los momentos más azarosos de mi vida. Gracias por hacerme sentir profundamente escuchada. Nunca se cerraron en mi los ojos de la esperanza en un mañana diferente, mejor, con trabajo y dignidad.
Me permitiste transitar una vida que valiera la pena ser vivida. Me otorgaste (y lo seguirás haciendo) cada uno de los pedidos a modo de súplica que te hice.
Cuando llego a tu templo, es tánta la emoción, que las lágrimas brotan de mis ojos y de mi corazón. Siento una íntima comunión con tu imagen y lo que ella representa. Es paz, es amor, justicia, razon de ser lo que emana tu imagen.
Mi vida entera será de agradecimiento, sintiendo que tu protección es infinita donde quiera que vaya o me encuentre. Es un profundo amor el que profeso por vos y será mientras la vida me acompañe.
Gracias, gracias , mil gracias porque siempre estuviste conmigo y los seres que amo.
Dame hoy nuevamente tu bendición Glorioso San Cayetano.
domingo, 2 de agosto de 2009
Una y mil veces, GRACIAS.
La vida nos sorprende (por suerte) todos los días.
Estar en Rosario vacacionando cerca de mis seres queridos, de los amigos de ayer, hoy y siempre fue maravilloso.
Volver a caminar esas calles tranquilas, limpias, luminosas (distintas a las de otras ciudades), fue positivo.
Me gusta disfrutarla. Las construcciones bajas hace que uno pueda admirarla y más aún, ver el cielo en cada una de sus calles. Estar suelta, recorrerla. Detenerme en sus comercios, sentarme a disfrutar del cafecito que ( tiene otro gusto) cuando vacacionamos.
En ese disfrutar, sorprenderme, tuve el placer inmenso de volver a la radio de esa ciudad, donde comencé mi profesión como Locutora.
Precisamente a la misma Emisora donde me otorgaron el Permiso Transitorio de Locución.
Así era el régimen en el interior del país por entonces. Década del 70. Allí en L.T.3, Radio Cerealista de Rosario, también hablé por primera vez ante un micrófono en una radio abierta de amplitud modulada.
Ahora es AM 680 Radio cerealista de Rosario.
Allí los sábados y domingos por la tarde, Rogelio Tixe. Locutor, conductor y productor de sus programas, emite "Mientras la vida va".
Todo ocurrió luego de un llamado telefónico que hice para felictarlo. Soy una amante de la radio y siempre me sitúo como una oyente más. Al dejar los datos como corresponde, él me recordó y se produjo ese encuentro maravilloso y mágico que no tiene explicaciones y que sólo (creo pidiendo disculpas sin minimizar a nadie) lo entiende aquél que ama profundamente la profesión de hablar ante un micrófono.
Por eso digo gracias querido colega. generoso, desinteresado, cordial como pocos, por permitirme volver, aunque sea por ese tiempo cortito a ser "Alejandra" aquélla jóven mujer que en el 79, dejó la ciudad para venirse a Buenos Aires.
"Mientras la vida va" en ese espacio especial con un nombre tan sugestivo como amplio, yo te saludo a la distancia. Constato en mi blogg que todo sucedió tal cual lo relato, dejando para quien lea éstas líneas, la posibilidad de ponerle al encuentro radial toda la emoción que sea posible.
Estar en Rosario vacacionando cerca de mis seres queridos, de los amigos de ayer, hoy y siempre fue maravilloso.
Volver a caminar esas calles tranquilas, limpias, luminosas (distintas a las de otras ciudades), fue positivo.
Me gusta disfrutarla. Las construcciones bajas hace que uno pueda admirarla y más aún, ver el cielo en cada una de sus calles. Estar suelta, recorrerla. Detenerme en sus comercios, sentarme a disfrutar del cafecito que ( tiene otro gusto) cuando vacacionamos.
En ese disfrutar, sorprenderme, tuve el placer inmenso de volver a la radio de esa ciudad, donde comencé mi profesión como Locutora.
Precisamente a la misma Emisora donde me otorgaron el Permiso Transitorio de Locución.
Así era el régimen en el interior del país por entonces. Década del 70. Allí en L.T.3, Radio Cerealista de Rosario, también hablé por primera vez ante un micrófono en una radio abierta de amplitud modulada.
Ahora es AM 680 Radio cerealista de Rosario.
Allí los sábados y domingos por la tarde, Rogelio Tixe. Locutor, conductor y productor de sus programas, emite "Mientras la vida va".
Todo ocurrió luego de un llamado telefónico que hice para felictarlo. Soy una amante de la radio y siempre me sitúo como una oyente más. Al dejar los datos como corresponde, él me recordó y se produjo ese encuentro maravilloso y mágico que no tiene explicaciones y que sólo (creo pidiendo disculpas sin minimizar a nadie) lo entiende aquél que ama profundamente la profesión de hablar ante un micrófono.
Por eso digo gracias querido colega. generoso, desinteresado, cordial como pocos, por permitirme volver, aunque sea por ese tiempo cortito a ser "Alejandra" aquélla jóven mujer que en el 79, dejó la ciudad para venirse a Buenos Aires.
"Mientras la vida va" en ese espacio especial con un nombre tan sugestivo como amplio, yo te saludo a la distancia. Constato en mi blogg que todo sucedió tal cual lo relato, dejando para quien lea éstas líneas, la posibilidad de ponerle al encuentro radial toda la emoción que sea posible.
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