Alejandra Limas Forner

Mi foto
Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
Amo lo que hago y es desde hace años mi profesión.- Vivo en la Capital de los argentinos, aunque soy cordobesa y he transcurrido también muchos años en el interior de mi querido país.- Siempre vuelvo a mis lugares,a mis raíces (lo necesito).- Es un hábito reconocer los aromas de cada espacio que fui ocupando en mi vida.- Anduve muchos escenarios, conocí grandes personajes, trabajé con muchos profesionales de gran valía y reconocimiento.- Mi profesión me abrío las puertas de la vida.- A travéz de un micrófono y la palabra, pude ingresar a tántos e impensados lugares,conocer y comunicarme con oyentes maravillosos.- Expresar lo que mi espíritu sentía y lo que es mejor, transmitirlo.- Siento que la vida me hace felíz y me ha dado mucho.- Que el haber elegido esta maravillosa profesión de locutora y comunicadora, es el hallazgo más acertado de mis días.- Tengo tánto por contar, por decir, que intento a travéz de este sitio poder concretarlo.- Como dice el Gran Neruda, "amo las palabras".-Las necesito, las fagocito, me hago de ellas para dejarlas libres después y que así lleguen hasta donde la imaginación se acaba.-

viernes, 7 de agosto de 2009

Día de San Cayetano

El 7 de Agosto es su día. Miles de fieles le rinden su homenaje, lo saludan, le agradecen, le piden.
El es el Santo de los trabajadores. A Él nos aferramos cuando confiamos profundamente, pidiendo cada día su protección, su ayuda desinteresada y nos escucha.

Desde que llegué a Buenos Aires, (al poco de estar) me hice devota. Años y años, hice esa fila enormemente larga y esperanzada, aguantando temperaturas muy frías. Sola o acompañada. Le debo esa devoción a la recordada y amada tía Paulina Okroglic. Era la tía de mi ex marido y recuerdo que varias madrugadas y parte del nuevo día, lo pasábamos en las colas para entrar y estar más cerca de nuestro Santo.
Mi fe por Él es tánta que casi no he faltado nunca en 30 años.
He estado sola y siempre me sentí protegida. Mis ruegos, mis plegarias, mis oraciones, fueron hilvanándose cada día de la vida. La fortaleza interior que da esa oración, sólo la puede entender aquél que (como yo) lo ama. Cuando uno ama se entrega profundamente al ser amado, confía en la fuerza de ese amor.
Nosotros también debemos ayudar, no quedarnos a esperar sólo su misericordia.
A tántos años de ese primer encuentro, te digo querido Santo mío.
"Gracias por escucharme. Por fortalecerme aún en los momentos más azarosos de mi vida. Gracias por hacerme sentir profundamente escuchada. Nunca se cerraron en mi los ojos de la esperanza en un mañana diferente, mejor, con trabajo y dignidad.
Me permitiste transitar una vida que valiera la pena ser vivida. Me otorgaste (y lo seguirás haciendo) cada uno de los pedidos a modo de súplica que te hice.
Cuando llego a tu templo, es tánta la emoción, que las lágrimas brotan de mis ojos y de mi corazón. Siento una íntima comunión con tu imagen y lo que ella representa. Es paz, es amor, justicia, razon de ser lo que emana tu imagen.
Mi vida entera será de agradecimiento, sintiendo que tu protección es infinita donde quiera que vaya o me encuentre. Es un profundo amor el que profeso por vos y será mientras la vida me acompañe.

Gracias, gracias , mil gracias porque siempre estuviste conmigo y los seres que amo.
Dame hoy nuevamente tu bendición Glorioso San Cayetano.

No hay comentarios: