Por lo general es muy difìcil explicar la partida de los seres queridos. El abandono de este plano físico para pasar a otro que nadie conoce ni puede describir. No sabemos cómo es ese más allá del que solemos hablar, desde nuestra infinita ignorancia.
Si creemos en Dios, suponemos que es un lugar bellísimo, lleno de luz (es lo que imagino) verdes incomparables y mucha paz.
Es como idear un plano astral que resulta muy defícil definir. Lo cierto es que partimos, nos vamos, dejamos la vida.
A veces se hace tan silencioso ese irse, que nos parece imposible que haya sucedido.
Cómo explicarnos ese misterio entre la vida y la muerte.
Esa desaparación apresurada nos deja con una angustia infinita.
No lo conocía demasiado profundamente. Desde hacía más de 5 años, formaba parte del núcleo familiar por ser el suegro de mi sobrino y el abuelo de mi sobrinita nieta.
Raimundo Giannacone. Quiero recordarte así. En este blog que comparto con amigos. Reconocer tu paso honesto, sencillo, de trabajador inclaudicable. Hormiguita del hacer cotidiano. Siempre una sonrisa, un buen gesto, un signo de distinción en tu persona. Sólo verte denotaba lo buen ser humano que eras y "seguirás siendo en el recuerdo".
Compañero de tus hijos, mejor abuelo.
Extrañeremos tu sonrisa. Esa presencia de seguridad que emanabas. La alegría en la reuniones familiares. La buena charla, el buen tino.
Que Dios haya acompañado tu paso a la eternidad.
Mi emocionado recuerdo.
domingo, 9 de agosto de 2009
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