Septiembre es el mes en que se despiertan distintas sensaciones.
Esperar anciosamente un sol más parejo y calentito. El renacer de las plantas, las flores.
La primavera que ineludiblemente llega junto al día del estudiante.
El aire comienza a cambiar. Las hormonas se despiertan (después de estar un tánto adormecidas) y el bullicio desde el interior de los humanos se transforma.
Algunos esperan este mes considerado también el "mes del amor", soñando con muchísima ilusión con el hombre que llegará a su vida. Para despertarla definitivamente, sembrar semillitas de esperanza, luminosidad en la mirada y ardor en los labios.
Las manos se aligeran, los pies están livianos y toda una es una burbuja que comienza a girar de a poco para alimentar la magia de septiembre.
Que el amor toque la puerta de los que así lo desean. Los labios florezcan y la miel dorada recorra cada uno de los poros de esos seres alados que por fin sienten la magia de un sentimiento diferente.
sábado, 5 de septiembre de 2009
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