No soy comentarista deportiva, ni integro la Iglesia Maradoniana, simplemente soy un ser humano (con muchísimos errores) y deseos de interpretar el momento inoportuno para expresar su bronca, con cierto periodismo que lo demoniza todo el tiempo.
Nosotros los argentinos, somos cada vez más "insoportables". Estamos como a punto de estallar, por lo que sea.
Si manejamos un auto y se cruza un peatón, no lo respetamos, le decimos barbaridades porque nos hizo perder 30" de tiempo.
Si somos peatones y no nos dejan pasar cuando sentimos que así debe ser, somos capaces de dejar salir de nuestra boca los más grandes insultos.,
Intolerantes, irrespetuosos, intempestivos, maleducados, dueños de todas la verdades (aunque no sepamos de qué hablamos). Malhumorados, poco sonrientes, nada simpáticos...........así podría seguir con adjetivos calificativos durante toda la página o pequeño comentario que pretendo escribir.
Diego Armando Maradona hoy Director Técnico de la Selección Nacional, antes excelente jugador de la pelota, capáz de darnos los pases mágicos y goles que eran "pintados" e inolvidables, tuvo unas palabras poco afortunadas, luego de que Argentina clasificara para el Campeonato Mundial de 2010, ganando por un gol a cero y dejando al equipo uruguayo para clasificar en el repechaje.
No cabe dudas que el momento no era ese, no supo medir su bronca (por tántas críticas recibidas a lo largo de las clasifiactorias). Olvidó su alto cargo Directivo y volvió a sentirse un jugador nuevamente, dejando que su boca y las palabras ya conocidas fueran más rápidas que la razón común.
Soy de las que no lo van a juzgar, ni crucificar. Se equivocó y en el lugar menos indicado, pero de allí a hacer de él el blanco de todos los tiros, estoy muy lejos.
Yo destesto a los periodistas o seudo periodistas que se creen Dioses Olímpicos. Enarbolan la palabra y los insultos con una clase que los "distingue". Hablan por boca de los que les pagan, por lo general los medios televisivos, radiales o gráficos a los que pertenecen (sin libertad) sinó se quedan fuera.
Esos medios, esos periodistas o comunicadores, son los que echan Directores Técnicos, ya sea de un equipo de fútbol grande o pequeño, o bien del Seleccionado Nacional.
Los que se llenan la boca en contra de Argentina, de gobernantes, de Jueces, de Rectores de Facultades, Directores de Hospitales, etc.etc.
Tengo los oídos llenos de palabras de odio (duelen). El corazón marchito por tánta y tánta locura desatada por todas partes.
Si no nos respetamos, si no nos soportamos dentro de nuestro territorio, qué podemos esperar desde afuera.
Todos hablamos en tercera persona. "Los argentinos, los habitantes de ese país, los negros de M de ese país". No somos nosotros, son ellos.
Siempre pateamos la pelota afuera. La responsabilidad la transferimos a otros, no es nuestra.
Con esto logramos dividirnos, aún en el fútbol uno de los deportes populares.
Le damos el gusto por ejemplo a la FIFA, que quieren suspender a Maradona. Lo persiguen desde siempre y por eso ahora por allí, se dan el gran gusto.
Para la mitad más uno de los argentinos Diego sigue siendo el mejor jugador del mundo. El que nos dió la gloria cuando más la necesitábamos. Seguirá siendo "El barrilete cósmico", Diegooooooolllllll, "el hombre que se escapó de no sé que planeta".
Sabemos que fue, es y será nuestro ídolo. De carne y hueso, por ello humano y con errores.
Te bancamos Maradona.
viernes, 16 de octubre de 2009
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