Nuevamente es domingo con mucha lluvia. Día para reflexionar justito cuando comienza la semana.
Es un día de gloria, porque si nos remontamos a la historia Bíblica, Dios lo usó para descansar y estoy segura que habrá sentido y pensado en cómo iba a continuar con su creación.
Es lo que hago yo, preguntándome cómo seguir con la creación de mi vida cotidiana.
Por ahora me acompaña el mate (que es mi gran confidente) siento que en las manos me habla con su colorcito verde y el calor que despide y que pone en mis labios ese líquido tán sabroso que me sabe a mieles.
Me pregunto tántas cosas y van del corazón a la boca, al mate, del mate a mi (el me escucha) y luego sube en distintas sensaciones a mi cerebro. Es lo que puedo describir mientras escucho el último disco compacto de Raphael en dúos, en este caso con otro de los grandes españolísimos, Miguel Bosé.
La canción de éste último me tocó, me sensibilizó, porque en alguna medida a veces siento lo mismo.
"Morir de Amor" de Miguel Bosé
¿ Que es morir de amor
Morir de amor por dentro?
Es quedarme sin tu luz
Es perderte en un momento...
¿ Como puedo yo decirte que lo siento ?
Que tu ausencia es mi dolor
Que yo sin tu amor me muero
Morir de amor
Despacio y en silencio sin saber…
Si todo lo que he dado te llegó… a tiempo
Morir de amor
Que no morirse solo en desamor...
Y no tener un nombre que decirle al viento
Yo no sé muy bien… que es lo que está pasando
Tengo seco el corazón
Y es de haber llorado tanto...
No me quedan más...
Que dos o tres recuerdos
Una carta , alguna flor...
Un adiós muy corto y un te quiero...
...............................................................
Morir de amor
Despacio y en silencio sin saber…
Si todo lo que he dado te llegó… a tiempo
Morir de amor
Que no morirse solo en desamor...
Y no tener un nombre que decirle al viento
Morir de amor
Despacio y en silencio sin saber…
Si todo lo que he dado te llegó… a tiempo
Morir de amor
Que no morirse solo en desamor...
Y no tener un nombre que decirle al viento
Que te llegue como a mi esta canción, me parece muy bella, con grandes verdades en el amor que muchos de nosotros hemos sentido, disfrutado o padecido alguna vez.
Mientras anoche en Buenos Aires y en el país.
domingo, 29 de noviembre de 2009
domingo, 22 de noviembre de 2009
Por amor a la vida: Roberto Sánchez "Sandro"
La vida es tán fuerte, avasalladora, única, que nos aferramos a ella con todas las fuerzas de la que somos capaces, más aún cuando la Fe nos transita.
Es el caso maravilloso de un hombre que lo vivió todo. Desde lo más alto allá por la década del 60, cuando integraba el grupo "Sandro y los de Fuego", hasta el Sandro que fué después. Creador de temas inolvidables que hizo como nadie. Que le cantaron en el mundo todo. Dueño de una interpretatividad poderosa unida a su capacidad actoral y la seducción que manejaba muy bien, supo mantener en lo alto a lo largo de las generaciones su éxito.
Fué un hombre de "mujeres, rosas y vinos". Conoció casi todos los placeres de la vida y tuvo como aliado y a la vez un secreto veneno, el cigarrillo.
Este vicio o adicción lo llevó a tener una vida cada vez más exigida y con grandes límites.
Desde hace unos largos 5 años, Sandro vino padeciendo lo que él creía nunca le iba a pasar.
La reducción de su capacidad respiratoria propia del EPOC, "enfermedad pulmonar obstructiva crónica".
Allí comienza a padecer y a sentir que el tiempo tenía un reloj que apuraba para su cura definitiva y que sólo un trasplante múltiple de órganos lo podía salvar. Corazón y pulmones. Antes de llegar a él paso mucha agua bajo el puente. Además de su voluntad, necesitábamos del gran amor "ante el dolor de una muerte" la posibilidad de otra vida.
Y ese ser jóven de sólo 20 años que partió a contar estrellas, junto a la infinita bondad de sus progenitores de sobreponerse para ser solidarios, llegó con el milagro de poder completar una vida nueva para NUESTRO GRAN ÍDOLO NACIONAL. Sandro, Sandro de América, el único.
Sé que aprendió en éstos años a reconocer y a sentir una profunda a Fe a Dios. Cuando oí en sus labios encomiendo mi vida a Él. Entro confiado a los quirófanos y estudios porque Dios me guía, supe que lo veríamos de nuevo cantando en todos los escenarios del país.
El milagro de la Fe es vida, esperanza, posibilidad de ser un renovado hombre que dirá en los escenarios para que lo escuchen en todas partes. "Los milagros exiten". "Amar la vida y aferrarse es posible". "La muerte tiene forma de cigarrillo".
Nuevamente lo de Violeta Parra es la mejor expresión.
"Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes el hombre que yo amo.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
graba noche y día grillos y canarios;
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bien amado.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano;
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto,
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos, que es mi propio canto.
Gracias a la vida que me ha dado tanto".
Es el caso maravilloso de un hombre que lo vivió todo. Desde lo más alto allá por la década del 60, cuando integraba el grupo "Sandro y los de Fuego", hasta el Sandro que fué después. Creador de temas inolvidables que hizo como nadie. Que le cantaron en el mundo todo. Dueño de una interpretatividad poderosa unida a su capacidad actoral y la seducción que manejaba muy bien, supo mantener en lo alto a lo largo de las generaciones su éxito.
Fué un hombre de "mujeres, rosas y vinos". Conoció casi todos los placeres de la vida y tuvo como aliado y a la vez un secreto veneno, el cigarrillo.
Este vicio o adicción lo llevó a tener una vida cada vez más exigida y con grandes límites.
Desde hace unos largos 5 años, Sandro vino padeciendo lo que él creía nunca le iba a pasar.
La reducción de su capacidad respiratoria propia del EPOC, "enfermedad pulmonar obstructiva crónica".
Allí comienza a padecer y a sentir que el tiempo tenía un reloj que apuraba para su cura definitiva y que sólo un trasplante múltiple de órganos lo podía salvar. Corazón y pulmones. Antes de llegar a él paso mucha agua bajo el puente. Además de su voluntad, necesitábamos del gran amor "ante el dolor de una muerte" la posibilidad de otra vida.
Y ese ser jóven de sólo 20 años que partió a contar estrellas, junto a la infinita bondad de sus progenitores de sobreponerse para ser solidarios, llegó con el milagro de poder completar una vida nueva para NUESTRO GRAN ÍDOLO NACIONAL. Sandro, Sandro de América, el único.
Sé que aprendió en éstos años a reconocer y a sentir una profunda a Fe a Dios. Cuando oí en sus labios encomiendo mi vida a Él. Entro confiado a los quirófanos y estudios porque Dios me guía, supe que lo veríamos de nuevo cantando en todos los escenarios del país.
El milagro de la Fe es vida, esperanza, posibilidad de ser un renovado hombre que dirá en los escenarios para que lo escuchen en todas partes. "Los milagros exiten". "Amar la vida y aferrarse es posible". "La muerte tiene forma de cigarrillo".
Nuevamente lo de Violeta Parra es la mejor expresión.
"Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes el hombre que yo amo.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
graba noche y día grillos y canarios;
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bien amado.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano;
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto,
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos, que es mi propio canto.
Gracias a la vida que me ha dado tanto".
domingo, 15 de noviembre de 2009
Unos días ausente
Estuve recorriendo unos días la querida "Rosario", ciudad bella, con su río Paraná, arboledas maravillosas y una tranquilidad que se nota comparándola con Buenos Aires.
Pude comprobar (una vez más) como vamos cambiando los seres humanos.
Aquéllos que en la juventud eran alegres y con grandes aspiraciones, pasado el tiempo los encuentro más dispersos, conformistas y como "algo sordos". No escuchan, no siguen un diálogo sino que sólo hablan y manifiestan lo que están viviendo, no hay otro interés.
Se hace muy difícil compartir y departir con amabilidad e inmensa alegría por el reencuentro.
También pude comprobar que por éstos años (los que hemos vivido cada uno) coincidimos en algo, en que "nadie sabe si conoció verdaderamente el amor".
Yo hace tiempo que vivo separada del amor de un hombre, pero aquéllos que estuvieron casados muchos años y hoy son viudas, viudos o separados se preguntan: ¿Conocí el amor? ¿Sé cual es el verdadero amor?. Todos se respondieron luego de quedarse en silencio unos minutos "NO, NO LO CONOZCO".
Creemos que ya nada puede asombrarnos demasiado, debo reconocer que esta respuesta me dejó a mí un gran signo de interrogación.
¿Todos nos encontramos con el ser equivocado? ¿Hemos creído realmente que el amor era aquél y descubrimos hoy, pasada casi una vida que no lo fué?
Preguntate desde el lugar en que leas este blog y si podés dejá tu comentario, realmente me encantaría saber qué es lo que te pasa.
Igual fueron días bellos, con grandes aprendizajes donde debí poner en práctica (la paciencia), infrecuente en mí. El callar ante las cosas o actitudes que no me son gratas y me dejan un sabor amargo.
Volví fortalecida, alegre por haber sido útil a situaciones que me requerían. Con la profunda sensación del deber cumplido con mucho amor.
Igual confieso que extrañé sentarme a escribir éstas frases.
Pude comprobar (una vez más) como vamos cambiando los seres humanos.
Aquéllos que en la juventud eran alegres y con grandes aspiraciones, pasado el tiempo los encuentro más dispersos, conformistas y como "algo sordos". No escuchan, no siguen un diálogo sino que sólo hablan y manifiestan lo que están viviendo, no hay otro interés.
Se hace muy difícil compartir y departir con amabilidad e inmensa alegría por el reencuentro.
También pude comprobar que por éstos años (los que hemos vivido cada uno) coincidimos en algo, en que "nadie sabe si conoció verdaderamente el amor".
Yo hace tiempo que vivo separada del amor de un hombre, pero aquéllos que estuvieron casados muchos años y hoy son viudas, viudos o separados se preguntan: ¿Conocí el amor? ¿Sé cual es el verdadero amor?. Todos se respondieron luego de quedarse en silencio unos minutos "NO, NO LO CONOZCO".
Creemos que ya nada puede asombrarnos demasiado, debo reconocer que esta respuesta me dejó a mí un gran signo de interrogación.
¿Todos nos encontramos con el ser equivocado? ¿Hemos creído realmente que el amor era aquél y descubrimos hoy, pasada casi una vida que no lo fué?
Preguntate desde el lugar en que leas este blog y si podés dejá tu comentario, realmente me encantaría saber qué es lo que te pasa.
Igual fueron días bellos, con grandes aprendizajes donde debí poner en práctica (la paciencia), infrecuente en mí. El callar ante las cosas o actitudes que no me son gratas y me dejan un sabor amargo.
Volví fortalecida, alegre por haber sido útil a situaciones que me requerían. Con la profunda sensación del deber cumplido con mucho amor.
Igual confieso que extrañé sentarme a escribir éstas frases.
domingo, 1 de noviembre de 2009
"No hay otra verdad que ser valiente"
Ese título no es más ni menos que una gran frase de Jorge Luis Borges.
Hoy es un día especial para mi. Se conjugaron ditintas sensaciones que movilizaron mi espíritu.
Desde ver y aprender a escuchar en algunos pogramas televisivos, como la fuerza de los sueños y las convicciones del ser humano, son el motor más poderoso que te llevará hacia donde tu quieras.
Desde no hace mucho tiempo han aparecido terapeutas con programas de autoayuda. Escritores que ser refieren a cómo actuar con pensamientos positivos para que la vida cambie. Astrólogos y estudiosos en esa materia, diciendo las claves para que sepamos cambiar a tiempo y ser más sabios.
Hoy que tengo algunos años he aprendido a escuchar mis voces interiores, a no hacer oídos sordos, a prestarme atención, digo que todos hemos tenido esa capacidad por los siglos de los siglos, de la cual hablan esos escritores.
Nuestros propias sensaciones se llaman de distintas maneras. "Premoniciones". "Intuición" ."Sexto sentido" "Sabiduría extrema". Así podría seguir con las expresiones que identifican los distintos estados del ser humano
Lo aprendio por mí me lleva a decir que la gente suele etiquetar o rotular determinando que nadie puede cambiar demasiado. Que seremos de grandes tal como fueron nuestros padres "sabios o ignorantes". Que nadie escapa al destino que a veces parece grabado a fuego y marcado desde la niñéz. Otras veces indican "no podía ser de otra manera". Esos padres inteligentes hicieron de la criatura un ser maravilloso, estudioso, aplicado. Sembraron muy bien dentro de ella guiando su educación.
Orientaron su vida y le ayudaron a elegir una profesión.
No es así por suerte. "Existen las profundas convicciones, los sueños fuertes" que llevan las velas aún a contra viento.
Uno descubre que grandes artistas y genios de todas las épocas sea en el campo que fuere, escaparon a las reglas.
Por citar algunos "Quinquela Martin, abandonado en una casa cuna y sin nombre".
René Favaloro, hijo de un padre carpintero y una madre modista.
Eva Perón, hija natural de una modista y un padre que apenas si conoció porque llevaba una doble vida.
Escuchando hoy y viendo compendiada la vida de Ramón "Palito" Ortega. Que desde su Lules natal en Tucumán, llegó tan lejos como quiso y cumplió tántos sueños como su mente lo permitió, me sentí identificada.
Yo como él y otros tántos de orígen muy humilde sin incentivos desde la niñéz (nacida y criada en un pueblo pequeño y viviendo luego en medio del campo) sin que nadie me ayudara a imaginar un futuro diferente, logré aferrarme a la poderosa fuerza de la convicción y de que los sueños si se internalizan con profundidad siempre se cumplen.
Sabía que no quería ser nada que se pareciera a la realidad que me tocaba vivir.
Cuando terminé con gran esfuerzo mi sexto grado, la directora del colegio rural me dijo: "Hija te doy el certificado porque veo tu esfuerzo y a pesar que se que te falta mucho, también sé que nunca vas a estudiar otra cosa y no quiero seguir sacrificándote".
Para mi fue una liberación y sus palabras el gran insentivo para saber que haría todo lo contrario. Así fue. El tiempo libre que me quedaba (no era mucho) lo empleaba en soñar, en armar con mi mente y proyectar al Universo, todo lo que quería para mi e maginaba iba a suceder.
Nunca supe hasta dónde quería llegar y sí sabía que "lo iba a lograr". Intuí que mi destino iba a ser diferente y maravilloso. Jamás dejé que mis pensamientos se errumbraran. Aprendí (aunque sea sea por ósmosis todo lo posible) quedaron en el tintero algunas asignaturas pendientes, más sé que aún puedo.
Me he desempeñado en mi Profesión de Locutora y Comunicadora Social de manera excelente y con éxito. Éste es para mí (nó la popularidad) si el haber vivido con gran dignidad y sabiduría la vida. Moviéndome en terrenos desconocidos con la precaución debida para no fracasar.
Siento que el recorrer dintintos medios de comunición, me proyectó muchísimo. Me enseñó a comprender y expresar la verdad siempre, sin apartarme de la sensibilidad que para mi es primordial.
Estar en "Radio Belgrano", es un orgullo y sentir que permanezco en ella desde hace casi 29 años, es una prohesa.
Haber pisado los pasillos por donde pasaron tántos seres de la historia del país es inmensurable. Fueren artistas del espectáculo, como Luis Sandrini, Libertad Lamarque, Hugo del Carril, Minguito Altavista, Eva Duarte de Perón. Los dintintos Presidentes la la República Argentina, entre ellos Raúl Alfonsín, Carlos Menem,etc.
La historia misma de la Radiofonía en un nombre "Radio Belgrano".
Si pienso en aquélla niñita humilde a la que le decían (casi despectivamente) "negrita" y en la jóven que un día salió de Berabevú provincia de Santa Fe, sabiendo que a pesar de dejar a su familia (padre, madre y hermanas) contando apenas con un título secuandario pero con la seguridad que no volvería nunca más a vivir allí y veo el camino recorrido, digo: ¡Cuánto, cuánto pudieron mis sueños y mi motor interno para vivir la más bellas experiencias de la vida y sentir que he realizado y hecho casi todo. Cumplir con lo que entonces parecía una utopía, ser Locutora Nacional. Saber que cuando se dice mi nombre (en ésta ciudad inmensa que amo porque me lo dió todo Buenos Aires) no soy una desconocida.
Dios estuvo presente siempre y la fé fue mi aliada para lograr también lo pretendido.
Por eso nuevamente apelo a la frase de ese grande de las Letras Argentinas Jorge Luis Borges y digo más convencida que nunca: "No hay otra verdad que ser valiente".
Hoy es un día especial para mi. Se conjugaron ditintas sensaciones que movilizaron mi espíritu.
Desde ver y aprender a escuchar en algunos pogramas televisivos, como la fuerza de los sueños y las convicciones del ser humano, son el motor más poderoso que te llevará hacia donde tu quieras.
Desde no hace mucho tiempo han aparecido terapeutas con programas de autoayuda. Escritores que ser refieren a cómo actuar con pensamientos positivos para que la vida cambie. Astrólogos y estudiosos en esa materia, diciendo las claves para que sepamos cambiar a tiempo y ser más sabios.
Hoy que tengo algunos años he aprendido a escuchar mis voces interiores, a no hacer oídos sordos, a prestarme atención, digo que todos hemos tenido esa capacidad por los siglos de los siglos, de la cual hablan esos escritores.
Nuestros propias sensaciones se llaman de distintas maneras. "Premoniciones". "Intuición" ."Sexto sentido" "Sabiduría extrema". Así podría seguir con las expresiones que identifican los distintos estados del ser humano
Lo aprendio por mí me lleva a decir que la gente suele etiquetar o rotular determinando que nadie puede cambiar demasiado. Que seremos de grandes tal como fueron nuestros padres "sabios o ignorantes". Que nadie escapa al destino que a veces parece grabado a fuego y marcado desde la niñéz. Otras veces indican "no podía ser de otra manera". Esos padres inteligentes hicieron de la criatura un ser maravilloso, estudioso, aplicado. Sembraron muy bien dentro de ella guiando su educación.
Orientaron su vida y le ayudaron a elegir una profesión.
No es así por suerte. "Existen las profundas convicciones, los sueños fuertes" que llevan las velas aún a contra viento.
Uno descubre que grandes artistas y genios de todas las épocas sea en el campo que fuere, escaparon a las reglas.
Por citar algunos "Quinquela Martin, abandonado en una casa cuna y sin nombre".
René Favaloro, hijo de un padre carpintero y una madre modista.
Eva Perón, hija natural de una modista y un padre que apenas si conoció porque llevaba una doble vida.
Escuchando hoy y viendo compendiada la vida de Ramón "Palito" Ortega. Que desde su Lules natal en Tucumán, llegó tan lejos como quiso y cumplió tántos sueños como su mente lo permitió, me sentí identificada.
Yo como él y otros tántos de orígen muy humilde sin incentivos desde la niñéz (nacida y criada en un pueblo pequeño y viviendo luego en medio del campo) sin que nadie me ayudara a imaginar un futuro diferente, logré aferrarme a la poderosa fuerza de la convicción y de que los sueños si se internalizan con profundidad siempre se cumplen.
Sabía que no quería ser nada que se pareciera a la realidad que me tocaba vivir.
Cuando terminé con gran esfuerzo mi sexto grado, la directora del colegio rural me dijo: "Hija te doy el certificado porque veo tu esfuerzo y a pesar que se que te falta mucho, también sé que nunca vas a estudiar otra cosa y no quiero seguir sacrificándote".
Para mi fue una liberación y sus palabras el gran insentivo para saber que haría todo lo contrario. Así fue. El tiempo libre que me quedaba (no era mucho) lo empleaba en soñar, en armar con mi mente y proyectar al Universo, todo lo que quería para mi e maginaba iba a suceder.
Nunca supe hasta dónde quería llegar y sí sabía que "lo iba a lograr". Intuí que mi destino iba a ser diferente y maravilloso. Jamás dejé que mis pensamientos se errumbraran. Aprendí (aunque sea sea por ósmosis todo lo posible) quedaron en el tintero algunas asignaturas pendientes, más sé que aún puedo.
Me he desempeñado en mi Profesión de Locutora y Comunicadora Social de manera excelente y con éxito. Éste es para mí (nó la popularidad) si el haber vivido con gran dignidad y sabiduría la vida. Moviéndome en terrenos desconocidos con la precaución debida para no fracasar.
Siento que el recorrer dintintos medios de comunición, me proyectó muchísimo. Me enseñó a comprender y expresar la verdad siempre, sin apartarme de la sensibilidad que para mi es primordial.
Estar en "Radio Belgrano", es un orgullo y sentir que permanezco en ella desde hace casi 29 años, es una prohesa.
Haber pisado los pasillos por donde pasaron tántos seres de la historia del país es inmensurable. Fueren artistas del espectáculo, como Luis Sandrini, Libertad Lamarque, Hugo del Carril, Minguito Altavista, Eva Duarte de Perón. Los dintintos Presidentes la la República Argentina, entre ellos Raúl Alfonsín, Carlos Menem,etc.
La historia misma de la Radiofonía en un nombre "Radio Belgrano".
Si pienso en aquélla niñita humilde a la que le decían (casi despectivamente) "negrita" y en la jóven que un día salió de Berabevú provincia de Santa Fe, sabiendo que a pesar de dejar a su familia (padre, madre y hermanas) contando apenas con un título secuandario pero con la seguridad que no volvería nunca más a vivir allí y veo el camino recorrido, digo: ¡Cuánto, cuánto pudieron mis sueños y mi motor interno para vivir la más bellas experiencias de la vida y sentir que he realizado y hecho casi todo. Cumplir con lo que entonces parecía una utopía, ser Locutora Nacional. Saber que cuando se dice mi nombre (en ésta ciudad inmensa que amo porque me lo dió todo Buenos Aires) no soy una desconocida.
Dios estuvo presente siempre y la fé fue mi aliada para lograr también lo pretendido.
Por eso nuevamente apelo a la frase de ese grande de las Letras Argentinas Jorge Luis Borges y digo más convencida que nunca: "No hay otra verdad que ser valiente".
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